El juez sigue esperando que Zapatero justifique el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros

Un mes después de comprometerse a aportar la documentación, el expresidente aún no ha acreditado la procedencia de las piezas halladas por la UDEF en su despacho, mientras la investigación suma nuevos delitos fiscales y de contrabando

Imagen de algunas de las joyas y relojes intervenidos en la investigación sobre José Luis Rodríguez Zapatero y tasados judicialmente por Ansorena.
Fotografía incorporada al sumario con parte de las joyas y relojes analizados durante la investigación. La tasación judicial eleva su valor hasta los 1,3 millones de euros.

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero continúa sin aportar al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama la documentación que acredite el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encontró durante el registro de su despacho de la calle Ferraz el pasado 19 de mayo.

Según informa La Razón, el magistrado sigue a la espera de que el exlíder socialista cumpla el compromiso que adquirió durante su declaración como investigado, cuando aseguró que en un plazo máximo de diez días presentaría la documentación necesaria para justificar la procedencia de las piezas. Sin embargo, ha transcurrido ya más de un mes desde aquella promesa y casi dos meses desde el registro policial sin que dicha documentación haya llegado al juzgado.

La investigación se enmarca en el denominado caso Plus Ultra, en el que Calama sitúa a Zapatero como presunto líder de una estructura dedicada al tráfico de influencias para obtener beneficios económicos mediante la intermediación ante distintas administraciones públicas.

Se negó a responder sobre las joyas

Durante su comparecencia judicial, el juez preguntó expresamente al expresidente por las joyas localizadas en su despacho. Sin embargo, Zapatero optó por no responder, alegando que su defensa había recurrido la decisión del magistrado de incluir esa cuestión dentro del interrogatorio.

Al término de la declaración, el instructor volvió a insistir en el asunto y preguntó cuándo estaría en disposición de aportar las explicaciones y la documentación correspondiente. Tanto el propio Zapatero como su abogado aseguraron que lo harían en un plazo máximo de diez días.

Ese compromiso, sin embargo, no se ha materializado.

Nuevos delitos bajo investigación

El hallazgo de las joyas provocó la apertura de una pieza separada dentro del procedimiento y añadió dos nuevos delitos a la investigación: fraude tributario y contrabando.

Según sostiene el juez, la ausencia de documentación que acredite el origen de las piezas podría ocultar posibles irregularidades fiscales relacionadas con el IVA, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales o el IRPF, dependiendo de cómo fueron adquiridas.

Asimismo, Calama considera que Zapatero deberá acreditar que las joyas fueron importadas legalmente y que se abonaron los correspondientes aranceles e impuestos para su entrada en territorio español. La falta de esos documentos lleva al magistrado a sospechar que algunas piezas pudieron introducirse eludiendo los controles aduaneros, una conducta que podría constituir un delito de contrabando dado el elevado valor económico de las joyas.

Como consecuencia de esta línea de investigación, la Agencia Tributaria se ha personado en la causa como perjudicada a través de la Abogacía del Estado.

Semana clave para la investigación

Mientras el juez continúa esperando la documentación comprometida por el expresidente, la causa afronta una semana decisiva con la declaración como investigado del empresario Julio Martínez, conocido como «Julito».

Calama atribuye a Martínez un papel relevante dentro de la presunta trama de tráfico de influencias investigada en el caso Plus Ultra. Su declaración podría resultar determinante para el futuro de la causa y para la situación procesal de Zapatero.


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