Golpe de los Mossos d’Esquadra contra el tráfico ilegal de armas en Cataluña. La División de Investigación Criminal (DIC) ha desarticulado una organización criminal dedicada a la compra y distribución de armamento y munición tras una operación en la que se han localizado dos arsenales con más de 40 armas de fuego, un lanzacohetes y cerca de un millar de cartuchos.
La investigación, que se prolongó durante casi seis meses y culminó el pasado 7 de julio, se ha saldado con nueve detenidos, cinco hombres y cuatro mujeres de entre 20 y 48 años, acusados de pertenencia a organización criminal y de delitos relacionados con la tenencia, depósito y tráfico de armas de fuego.
Uno de los aspectos más llamativos de la operación es que el supuesto líder de la organización dirigía toda la actividad desde el interior de un centro penitenciario, donde se encontraba ingresado. Según los Mossos, coordinaba las operaciones y daba instrucciones prácticamente en tiempo real a familiares y colaboradores, que se encargaban de contactar con compradores, transportar las armas y cerrar las entregas.
Funcionaban como «brokers» de armas
La organización actuaba por encargo. Los investigadores sostienen que localizaban modelos concretos de armas en función de la demanda de sus clientes y, una vez conseguían el material, enviaban fotografías y vídeos para promocionarlo entre potenciales compradores.
Este sistema les permitía reducir el tiempo de almacenamiento de las armas y dificultar su detección por parte de las fuerzas de seguridad.
La red contaba además con una estructura perfectamente organizada, con personas dedicadas al transporte, la ocultación del armamento, la logística, el almacenamiento y la gestión de cobros y pagos derivados de las operaciones ilícitas.
Dos arsenales con un arma de guerra
Durante el operativo policial se practicaron diez registros en viviendas de Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat, Montcada i Reixac, Canovelles, Badia del Vallès, Piera, Reus y El Pla del Penedès, además de la celda del presunto cabecilla en prisión.
En uno de los inmuebles, registrado conjuntamente con la Policía Nacional, los agentes intervinieron 38 pistolas semiautomáticas de imitación de la marca Glock, 140 proyectiles y dinero en efectivo.
En otro domicilio apareció el segundo arsenal, donde los investigadores localizaron un lanzacohetes, dos revólveres, cuatro escopetas, chalecos antibalas, un escudo balístico y abundante munición de distintos calibres, hasta alcanzar alrededor de 1.000 cartuchos entre todos los registros.
Además, los agentes incautaron armas detonadoras, cargadores, un dispositivo Taser, una granada de mano inerte, 12.000 euros en efectivo y numerosos teléfonos móviles.
Investigación conjunta
En la fase final de la investigación, los Mossos detectaron que la Policía Nacional desarrollaba otra operación sobre un proveedor de armas relacionado con la misma red criminal. Esta coincidencia permitió crear un equipo conjunto de investigación coordinado en el ámbito de la Subcomisión de Policía Judicial de Cataluña.
En el dispositivo participaron unos 130 agentes de diferentes unidades de los Mossos d’Esquadra, entre ellas ARRO, BRIMO, GEI, TEDAX, Policía Científica, Unidad Canina y Drones, junto con efectivos de la Policía Nacional.
La investigación continúa abierta y los Mossos no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas.



