Hoy se inicia el juicio contra META por la demanda presentada por 29 Estados americanos contra la compañia por causar , a sabiendas, daños mentales a los jóvenes. Si es condenada las cifras que se barajan, entre sanciones e indemnizaciones, pondrían en grave riesgo la continuidad de la empresa. Además las reformas que deberían adoptarse para seguir operando disminuirían drásticamente los beneficios.
La demanda se basa en los siguientes razonamientos:/6
- Meta conocía los riesgos
Meta habría diseñado deliberadamente un producto adictivo
El núcleo de la demanda no es simplemente que Instagram o Facebook contengan material perjudicial. Es algo jurídicamente bastante más ambicioso:
Los estados comparan algunos de esos mecanismos con los utilizados por las máquinas tragaperras: recompensas variables que inducen al usuario a comprobar continuamente qué contenido, «like», comentario o notificación recibirá a continuación. La propia demanda utiliza expresamente esa analogía.
Entre los elementos cuestionados están el scroll infinito, las notificaciones constantes, los sistemas de recomendación algorítmica, los mecanismos de comparación social y determinadas funciones y filtros relacionados con la imagen corporal. Según los estados, el efecto combinado de esas características estaría diseñado para prolongar el tiempo de permanencia y aumentar la frecuencia de retorno
Los demandantes no sostienen solamente que las plataformas produjeran efectos negativos. Alegan que Meta disponía de investigaciones internas que mostraban esos riesgos, especialmente entre adolescentes, y aun así continuó desarrollando y promocionando esas características.
La demanda afirma que Meta tenía conocimiento de problemas relacionados con:
- uso compulsivo o adictivo;
- ansiedad y depresión;
- alteraciones del sueño;
- trastornos alimentarios;
- problemas de autoestima e imagen corporal;
- exposición a contenidos potencialmente dañinos.
Según la demanda, pese a conocer esos riesgos, Meta no adoptó medidas suficientes porque reducir la utilización de las plataformas perjudicaba sus objetivos comerciales.
Esta cuestión explica la importancia que probablemente tendrán durante el juicio los documentos y estudios internos de Meta. Está previsto que declaren, entre otros, Mark Zuckerberg y el responsable de Instagram, Adam Mosseri.
Los estados sostienen que Meta presentaba públicamente Instagram y Facebook como productos seguros para adolescentes mientras internamente conocía riesgos que no revelaba adecuadamente.
Por tanto, la acusación no depende exclusivamente de demostrar una relación causal entre Instagram y, por ejemplo, la depresión de un adolescente concreto.
Lo que se intenta demostrar es que hubo una práctica comercial engañosa: diseñar productos con determinadas características, conocer sus riesgos y simultáneamente transmitir a padres, jóvenes y autoridades una imagen de seguridad que no se correspondía con la información interna disponible.
Esto permite a los fiscales generales utilizar las leyes estatales de protección del consumidor, que constituyen una parte fundamental del procedimiento.
2. Menores de 13 años: una acusación diferente y potencialmente más sencilla
Existe además una segunda gran vía legal que conviene separar de la cuestión de la salud mental.
Los estados acusan a Meta de haber recopilado información personal de menores de 13 años sin consentimiento parental verificable, vulnerando la ley federal COPPA (Children’s Online Privacy Protection Act).
Según la demanda, Meta sabía que había un número considerable de menores de 13 años utilizando Instagram y Facebook y, pese a ello, recopilaba información sobre ellos.
Esta acusación es jurídicamente importante porque no exige demostrar que el menor sufrió depresión, ansiedad o una adicción. Basta, simplificando mucho, con acreditar que Meta conocía que trataba datos de menores de 13 años y que no cumplió los requisitos de consentimiento parental establecidos por COPPA.
3. ¿Qué daños alegan los estados?
La demanda establece una relación entre el diseño de las plataformas y daños físicos y psicológicos a los jóvenes. Los estados consideran que el uso excesivo y compulsivo contribuye a problemas de salud mental y física y que Meta explotó conscientemente vulnerabilidades propias de niños y adolescentes.
Pero jurídicamente es importante distinguir:
Los estados no tienen que demostrar que Meta sea la única causa de la crisis de salud mental juvenil.
Su argumento es que Meta diseñó características que aumentaban conscientemente el riesgo y que posteriormente ocultó o minimizó esos riesgos.
Meta, precisamente, está atacando este punto: sostiene que los estados no han demostrado adecuadamente la causalidad entre sus productos y los daños psicológicos atribuidos a ellos y niega haber engañado a los consumidores
4. ¿Qué piden los estados
Aquí el procedimiento adquiere enorme importancia económica.
Los estados solicitan fundamentalmente dos tipos de remedios:
Sanciones y compensaciones económicas, derivadas de las infracciones de las leyes estatales de protección del consumidor y de COPPA.
Y, probablemente más importante a largo plazo, medidas cautelares y estructurales que obliguen a Meta a modificar sus productos. La demanda original solicita expresamente que se ponga fin a las prácticas consideradas ilegales.
En el juicio actual se están planteando medidas como mayores controles de edad y modificaciones o eliminación de determinados mecanismos de uso compulsivo, incluido el scroll infinito. Las cifras potenciales de sanciones son extraordinariamente elevadas: los estados han manejado escenarios que podrían alcanzar cientos de miles de millones de dólares, aunque las cantidades finales, si hubiera condena, están muy lejos de estar determinadas.
Los estados están intentando establecer una doctrina parecida a la utilizada históricamente frente a tabaco y opioides:
De hecho, esa analogía con los litigios del tabaco y los opioides está presente en el análisis del procedimiento actual.
La gran defensa de Meta será cuestionar cada eslabón y exigir una prueba no siempre fácil: que las funciones estén diseñadas para «crear adicción», que exista una relación causal suficientemente probada entre esas funciones y los problemas de salud mental, y que sus declaraciones públicas puedan considerarse engañosas. Además, Meta sostiene que ha desarrollado numerosas herramientas de protección para adolescentes.
Conclusión
Este juicio puede ser mucho más trascendente que una simple reclamación económica. Si prospera la teoría de los estados, podría establecer que las características de diseño de una red social —y no solamente el contenido publicado por terceros— pueden constituir en sí mismas una práctica ilícita cuando explotan deliberadamente vulnerabilidades de menores. Eso condicionaría el futuro de todas las redes sociales
Puntos fuertes y débiles de la demanda:
Puntos fuertes
1. Los documentos internos de Meta son probablemente el principal activo de la acusación.
2. La demanda está inteligentemente centrada en el diseño del producto.
3.La acusación de engaño puede ser más fácil de probar que la de daño psicológico.
4. La falta de control y autorización parental en menores de 13 años parece actualmente la parte más fuerte de toda la demanda.
Puntos débiles
1. La causalidad entre redes sociales y daño psicológico sigue siendo el gran problema
2. «Adictivo» es una palabra poderosa ante un jurado, pero jurídicamente complicada.
3. Algunas funciones atacadas tienen también usos legítimos.
4. Las diferencias entre las leyes de los 29 estados complican enormemente la reclamación
Por último La magnitud de las sanciones puede jugar paradójicamente a favor de Meta.
Las cifras son extraordinarias. Meta sostiene que la interpretación de los estados podría producir sanciones de hasta 1,4 billones de dólares (trillion estadounidense); los fiscales han señalado una cifra potencial más próxima a 200.000 millones.
En la elaboración de este artículo se ha utilizado información proveniente de IA



