Los diarios secretos de Sergio Pitol reviven la Barcelona más literaria de los años 70

Anagrama publica los cuadernos íntimos del Premio Cervantes, escritos entre viajes, diplomacia y la efervescencia cultural de la Gauche Divine

Portada libro Sergio Pitol
Portada de los Diarios de Sergio Pitol.

Sergio Pitol (1933–2018) fue un destacado escritor, traductor y diplomático mexicano, cuya obra revolucionó la literatura en español mediante la hibridación de géneros. Miembro de la generación del medio siglo, su estilo entrelaza con maestría la ficción, la crónica, el ensayo y la memoria, difuminando de forma única las fronteras literarias tradicionales. A lo largo de su vida, combinó su profunda vocación literaria con el servicio exterior, viviendo en diversas ciudades del mundo como Varsovia, Budapest, Moscú y Praga. Esta enriquecedora experiencia cosmopolita y nómada moldeó su perspectiva cultural, algo que se reflejó directamente en su notable labor como traductor de grandes autores de la talla de Henry James y Antón Chéjov. Su consagración literaria llegó con la aclamada «Trilogía de la memoria» (El arte de la fuga, El viaje y El mago de Viena). En 2005, recibió el prestigioso Premio Cervantes, consolidando un legado imborrable definido por el humor sutil, la melancolía y la absoluta libertad creativa.

Su obra «Diarios, 1968-1980» (Anagrama) acaba de ser publicada y son un autorretrato sin máscaras y la «cantera de la que se alimentarían vorazmente sus libros. En marzo de 1968, en vísperas de viajar a Belgrado como agregado cultural de su país, Sergio Pitol inició un diario. El hábito de llevarlo, convertido pronto en adicción, es el hilo que enhebra las más de dos décadas en las que residió en diferentes ciudades de Europa, haciendo carrera como diplomático a la vez que buscaba su camino como escritor. Con el tiempo, el diario se convertiría en la «cantera» de la que se alimentarían «vorazmente» sus libros. Escrito durante muchos años sin perspectiva alguna de darlo a la luz, el diario sirve a Pitol de confidente de asuntos íntimos que prefiere que no se hagan públicos en vida, pero sí póstumamente. Sin duda es este aspecto uno de los más reveladores de una personalidad tímida y reservada que, bajo su aspecto amable, ocultaba un exigente anhelo de integridad y felicidad. Una felicidad que obtiene de la amistad, de la pasión viajera y de su inveterada afición a la música, el cine, el teatro y, sobre todo, la literatura.

Testimonio de la Guache Divine

Este primer volumen recorre doce años de un nomadismo incansable por ciudades como Varsovia, Budapest, París o Moscú. A través de sus páginas asistimos no solo a la formación de una de las voces más singulares de la literatura hispánica, sino también a un autorretrato sin máscaras. Particular interés guarda el testimonio de la crepitante vida intelectual de la Barcelona de la Gauche Divine, convertida en capital del boom latinoamericano y animadora de los aires de apertura que pujaban por abrirse paso en la España del tardofranquismo. Y, más ampliamente, la observación crítica de las expectativas y tensiones que sacudieron el mundo occidental entre los años sesenta y ochenta.

El escritor mexicano siempre consideró a Barcelona como una de las paradas más luminosas y determinantes de su constante peregrinaje por el mundo. En sus textos autobiográficos y crónicas, la capital catalana no aparece como un simple decorado, sino como un vibrante catalizador de su vocación literaria. Para él, la Barcelona de los años setenta era un hervidero de audacia, libertad y renovación cultural. Allí experimentó la efervescencia del Boom latinoamericano y consolidó amistades fundamentales con editores y autores clave de la época. En sus reflexiones, evoca la ciudad a través de sus paseos, sus cafés y una atmósfera de complicidad creativa que estimuló su propio estilo, caracterizado por la ironía y el desparpajo. La urbe se convirtió en su memoria en un sinónimo de juventud intelectual y apertura mental, un espacio idílico donde los libros, la traducción y la vida se fundieron de forma indisoluble y gozosa.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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