Navantia ha entregado este jueves a la Marina Real de Marruecos el patrullero de altura Moulay Hassan I, construido durante tres años en los astilleros de San Fernando (Cádiz). Sin ceremonia ni presencia institucional.
La transferencia, reducida a la firma de la documentación oficial, se produce en un momento especialmente delicado para las relaciones entre Madrid y Rabat por la crisis de Ceuta.
Una entrega discreta
La discreta entrega contrasta con la botadura del Moulay Hassan I, celebrada el 27 de mayo de 2025 con la presencia de representantes marroquíes, directivos de Navantia y autoridades españolas y locales.
Aunque la transferencia estaba prevista desde hacía meses y el contrato es anterior a la actual crisis, su coincidencia con la tensión entre Madrid y Rabat ha dado a la operación una especial sensibilidad política. Navantia señala que el formato de cada entrega se acuerda con el cliente.
87 metros de eslora
El Moulay Hassan I está basado en el modelo Avante 1800 de Navantia. Tiene 87 metros de eslora, desplaza unas 2.020 toneladas y puede alcanzar los 24 nudos, con una dotación de alrededor de 60 personas.
Diseñado para misiones de vigilancia y seguridad marítima, combina autonomía y bajos costes operativos. Además, puede operar con un helicóptero y transportar hasta dos embarcaciones rápidas para tareas de vigilancia, intercepción y rescate.
Un contrato de 130 millones
El Moulay Hassan I ha supuesto una inversión de unos 130 millones de euros, con un contrato adjudicado a Navantia en 2021 y financiado parcialmente por el Banco Santander.
Las obras empezaron en julio de 2023, la quilla se colocó en septiembre de 2024 y el buque fue botado en mayo de 2025. Tras completar las pruebas de puerto y navegación, el patrullero ha quedado listo para su entrega a la Marina Real marroquí.
Armamento sin confirmar
La configuración de armamento del Moulay Hassan I no se ha hecho pública. El modelo Avante 1800 puede incorporar cañones de distintos calibres y sistemas de misiles, aunque no está confirmado que el buque marroquí disponga de todas estas capacidades.
Su función principal será la vigilancia y la seguridad marítima. El contrato incluye además repuestos, herramientas, documentación técnica y formación para el personal de la Marina Real marroquí.
Más de 1.000 empleos
La construcción del Moulay Hassan I ha requerido más de un millón de horas de trabajo y ha generado alrededor de 1.100 empleos directos, indirectos e inducidos, según Navantia.
El proyecto refuerza así la actividad de la industria naval española y, especialmente, de los astilleros de San Fernando, donde se ha construido el patrullero.
40 años después
La entrega del Moulay Hassan I marca un nuevo hito en la cooperación naval entre España y Marruecos. Es el primer buque militar construido en España para Rabat en más de 40 años.
El último precedente fue en 1983, cuando la entonces Empresa Nacional Bazán entregó la corbeta Teniente Coronel Errahmani, construida en Ferrol.
El nuevo patrullero se suma ahora al proceso de modernización de las Fuerzas Armadas marroquíes, que en los últimos años han reforzado sus capacidades terrestres y aéreas y han empezado a renovar también su flota naval.
Construido antes de la crisis
El contrato del Moulay Hassan I se firmó años antes de la actual crisis y su construcción empezó mucho antes de la tensión en Ceuta. Por tanto, su entrega no responde a la situación diplomática actual.
Lo que ha cambiado es el contexto en el que se produce la transferencia. En lugar de un acto institucional, la entrega se ha limitado a los trámites necesarios para poner el buque bajo control de la Marina Real marroquí.
Tras tres años de construcción en Cádiz, el Moulay Hassan I pasa así a manos de Marruecos en una operación marcada por la discreción y la tensión entre ambos países.



