La remodelación aprobada hoy, 29 de septiembre de 2026, por el consejo de Indra, a instancia de su presidente Ángel Simón, es bastante más que un ajuste del organigrama. Supone una ruptura con la etapa de Ángel Escribano y, en menor medida, con la de José Vicente de los Mozos, y consolida el tándem formado por Ángel Simón como presidente y Josep Maria Recasens como primer ejecutivo. Indra prepara además un nuevo plan estratégico que presentará el 25 de noviembre.
Los que se van
Manuel Ausaverri (Estrategia y M&A, más de 20 años en Indra) y Manuel Escalante (Tecnología / CTO, impulsado por Escribano y presidente de Tess Defence). Son dos de los ejecutivos de más peso de la etapa anterior.
También cesan: Miguel Ángel Panduro Director general de Indra Space. Desaparece su área como división autónoma al integrarse Espacio con Defensa. Antonio Mora Director general de Organización. Su salida forma parte de la simplificación de la estructura corporativa y Juan Pedro Rodríguez Veiga Director general Internacional
Los nombrados y los que ganan peso
Josep Maria Recasens sale muy reforzado. No sólo es el CEO elegido por Simón para sustituir a De los Mozos, sino que está elaborando el nuevo plan estratégico y asumirá temporalmente la nueva Dirección de Estrategia, Tecnología y Producto, mientras se ficha a un nuevo alto directivo para ocuparla. Es decir, estrategia y tecnología dejan de estar separadas bajo Ausaverri y Escalante y pasan provisionalmente directamente al CEO.
Juan Ramón Hernández pasa a dirigir el conjunto de Defensa y Espacio. Es un movimiento importante porque se crea de facto un gran polo militar-aeroespacial bajo una única dirección. Hernández era hasta ahora jefe de gabinete de Presidencia y ya tenía presencia institucional relevante en el grupo.
Frank Torres da un salto considerable y pasa a ser director general de Operaciones. Procedía del área de vehículos terrestres y había llegado a Indra durante la etapa de De los Mozos. Su promoción indica que Simón no está realizando simplemente una purga de todos los directivos anteriores: conserva y promociona perfiles que considera útiles para la ejecución industrial.
También ganan peso Víctor Martínez, que dirigirá el área conjunta de ATM y Movilidad, y Miguel Forteza, que acumulará Finanzas, Control de Gestión y las operaciones de M&A. David Santos, hasta ahora responsable jurídico, pasa a secretario general técnico.
Los cambios no significan necesariamente una ruptura comercial con EM&E —Indra tiene que seguir conviviendo con ella en Tess Defence—, pero sí una separación mucho más clara entre el accionista Escribano y la gestión de Indra.
De las adquisiciones a la ejecución industrial. El anterior plan había puesto mucho énfasis en crecer mediante operaciones corporativas: Hispasat, ITP Aero, Tess Defence, EM&E, etc. La nueva estructura parece mucho más orientada a ejecutar los enormes programas adjudicados, especialmente en Defensa. Indra tiene por delante una cartera extraordinariamente elevada y problemas concretos que resolver, entre ellos los retrasos del 8×8 Dragón y el futuro VAC.
La promoción de Frank Torres a Operaciones encaja perfectamente con esa lógica: menos énfasis en construir el perímetro del grupo y más en fabricar, entregar y cumplir plazos.
Defensa y Espacio se convierten en el corazón industrial de Indra. La absorción de Space dentro de una gran área Defensa-Espacio tiene mucha lógica industrial. Sistemas militares, radares, guerra electrónica, mando y control, satélites, comunicaciones seguras y sistemas espaciales tienen cada vez más interrelación.
Además, simplifica una estructura que se había vuelto bastante compleja: antes del cambio el comité tenía responsables separados de Estrategia, Tecnología, Organización, Internacional, Space, ATM, Mobility, Land Vehicles, etc. La propia web de Indra todavía refleja esa estructura anterior.
Simón concentra la arquitectura de poder, pero la gestión cotidiana queda en Recasens. Simón es formalmente presidente no ejecutivo, mientras Recasens es consejero delegado.
La nueva estructura es bastante distinta y más definida de la etapa Escribano-De los Mozos:
Simón → orientación institucional, accionistas, Gobierno y grandes alianzas industriales.
Recasens → estrategia + gestión + ejecución.
Hernández → gran negocio Defensa/Espacio.
Torres → operaciones industriales.
Y hay un detalle especialmente significativo: Ausaverri
Prescindir simultáneamente de Ausaverri (estrategia) y Escalante (tecnología) significa que Simón y Recasens no están simplemente sustituyendo algunos ejecutivos: están cambiando quién diseña la Indra del futuro.
Por eso la interpretación más plausible de la profunda remodelación es que Simón está cerrando la etapa en la que Indra intentó convertirse rápidamente en el gran campeón español de defensa mediante adquisiciones e integración de empresas y está pasando a una segunda fase centrada en consolidar lo comprado, ordenar la estructura y demostrar capacidad industrial de ejecución.
Cataluña
Sin duda una prioridad de Ángel Simón será dar más peso industrial dentro de Indra a Cataluña. Se habla de llegar a los 5.000 empleados desde los 3.500 actuales y gestionar un negocio de 550 millones. El papel del CEO Recasens y de Ciril Rozman director de la Oficina de Presidencia y Asuntos Públicos será determinante en este aspecto. Se ha rumoreado incluso un posible traslado de sede aunque ha sido desmentido de forma clara oficialmente.
También se rumorean investigaciones internas sobre la etapa Escribano/De los Mozos.
En conclusión: Simón y Recasens han liquidado la estructura heredada, poniendo al frente a perfiles de su confianza y preparando la compañía para el plan estratégico de noviembre, con Defensa como eje y más foco en ejecución. Los cambios del 29 de septiembre son solo la primera oleada; se esperan más a finales de año.
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