Un testigo ha señalado ante la Fiscalía Anticorrupción que las joyas halladas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero serían una presunta comisión por el AVE a La Meca, y no un regalo. Según El Debate, la Fiscalía recibió documentación sobre el supuesto pago a finales de septiembre.
Zapatero declaró ante el juez José Luis Calama que el entonces rey saudí, Abdullah bin Abdulaziz, le entregó las piezas como regalo durante una visita oficial en 2007. Esta versión queda cuestionada por el testimonio, cuyas acusaciones aún deben esclarecerse.
El contrato saudí
Según el testigo, las joyas estarían vinculadas al contrato de mantenimiento del AVE entre La Meca y Medina, adjudicado en 2012 tras iniciar las negociaciones en 2009, durante el mandato de Zapatero.
La documentación, procedente de Yeda, en Arabia Saudí, identificaría a cuatro posibles testigos: un negociador saudí y tres directivos españoles. También señalaría supuestos pagos mediante intermediarios empresariales y políticos. Sin embargo, estas acusaciones todavía deben esclarecerse y no constituyen hechos probados judicialmente.
El precedente de Juan Carlos I
El caso recuerda a las investigaciones en España y Suiza sobre los 65 millones de euros transferidos por el rey saudí a Juan Carlos I y recibidos posteriormente por Corinna Larsen. Ambas pesquisas se archivaron sin demostrar que el dinero fuera una comisión ilegal por el AVE a La Meca. Ahora, el testimonio apunta a una posible relación entre ese contrato y las joyas de Zapatero.
Una tasación en disputa
La UCO encontró las joyas en una caja fuerte del despacho de Zapatero en Ferraz. La tasación inicial las valoró en 1,3 millones de euros, cifra que el expresidente cuestionó, al estimar su precio entre 30.000 y 50.000 euros. El testigo citado por El Debate, en cambio, sostiene que superarían los cuatro millones. La investigación deberá esclarecer su origen, valor y posible relación con el contrato ferroviario saudí.
Por el momento, la versión de Zapatero y las afirmaciones atribuidas al testigo mantienen abiertas dos interpretaciones contrapuestas sobre la procedencia de los objetos.



