El escenario político en Madrid ha vuelto a saltar por los aires este jueves. El escudo social del Gobierno de Pedro Sánchez tiene las horas contadas tras la negativa tajante de Junts per Catalunya. La portavoz parlamentaria, Miriam Nogueras, ha confirmado que su formación votará «no» en el pleno, sin dejar margen alguno para la negociación de última hora. La línea roja de los postconvergentes ha sido clara: la vivienda. Nogueras ha reprochado al Ejecutivo que intente mezclar la protección a familias vulnerables con medidas que, a su juicio, facilitan la ocupación ilegal. «Lo tenemos muy claro: pensiones sí, ocupaciones no», espetó desde su escaño, elevando el tono contra un Sánchez que ve cómo su mayoría parlamentaria se desmorona de nuevo.
Con este «no» de Junts, decaen medidas críticas que afectaban directamente a miles de ciudadanos en Cataluña y Baleares, como la prórroga hasta diciembre de 2026 de la suspensión de desahucios para familias vulnerables, la prohibición de cortes de suministros básicos y los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico.
Justicia social básica
Visiblemente molesto, según recoge La Vanguardia, el presidente del Gobierno ha replicado a Nogueras acusando a Junts de mimetizarse con los argumentos de «la derecha y la ultraderecha». Según Sánchez, la moratoria de lanzamientos no guarda relación con la ocupación, sino con la justicia social básica.
A pesar del choque, el Gobierno sí logrará salvar la subida de las pensiones, que se tramitó de forma separada, pero cosecha una derrota histórica en materia de vivienda. Fuentes de Moncloa ya estudian cómo rehacer el decreto en el próximo Consejo de Ministros para intentar, en un plazo de un mes, atraer de nuevo a Junts o lograr una abstención que permita reactivar estas ayudas que hoy quedan en el aire.





