La artista catalana, Rosalía, inauguró este lunes su esperada gira Lux Tour en el pabellón LDLC Arena de Lyon, Francia, ante unas 16.000 personas. Durante casi dos horas, la cantante ofreció un espectáculo dividido en cuatro actos y un intermezzo, combinando influencias que van desde la ópera y el ballet hasta la electrónica y el flamenco.
A lo largo de toda la velada, Rosalía estuvo acompañada por la Heritage Orquesta, ubicada en medio del público sobre una estructura en forma de cruz. Interpretó canciones de su nuevo disco, como Berghain y La Perla, junto a grandes éxitos anteriores como Despechá y Saoko.
Acto 1: Ballet y magia visual
El concierto comenzó con una imagen icónica: Rosalía apareció dentro de una caja blanca, vestida con un tutú rosa, como si se tratara de una bailarina de ballet lista para ser activada. El primer acto incluyó Sexo, Violencia y Llantas y Relíquia, extraídas de su disco Lux. Le siguieron Porcelana y Divinize, con la pantalla del escenario mostrando las letras en francés.
La artista saludó al público: “Bonsoir Lyon, comment ça va? Merci d’être ici, je suis très contente!”. El acto cerró con Mio Cristo piange diamanti, interpretada mientras Rosalía estaba envuelta en una capa blanca, dejando una primera impresión potente y teatral.
Acto 2: La rave de electrónica
El segundo acto transformó el escenario en una auténtica rave. Con cuernos demoníacos y plumas negras, Rosalía interpretó Berghain, sumergiendo al público en un ambiente de electrónica y tecno. También presentó éxitos como Saoko, La fama y La combi Versace, y regresó a temas de Lux con una versión de De madrugá acompañada de violines.
Acto 3: Arte, teatro y sensualidad
En el tercer acto, la cantante apareció vestida de blanco y negro para interpretar El redentor y ofreció una versión de Can’t Take My Eyes Off You detrás de un marco que la convirtió en un cuadro viviente. Para La Perla, montó un confesionario en el escenario y se transformó en la Venus de Milo, recreando un juego de sombras inspirado en la película The Dreamers.
El intermezzo incluyó una interacción cercana con el público: Rosalía descendió del escenario, se acercó a la orquesta y cantó Dios es un stalker, invitando a varios fans a participar.
Acto 4: Grandes éxitos y cierre épico
El último acto combinó hits recientes como La noche de anoche, Bizcochito y Despechá, junto a canciones exclusivas del disco físico de Lux, como Novia robot y Foccu ranni. Para finalizar, Rosalía interpretó Magnolias, cerrando un arranque de gira que promete ser uno de los más ambiciosos de su carrera.
Próximas paradas de la gira
Tras Lyon, la gira continuará por Europa y América hasta septiembre, con próximas paradas en París y Zúrich. En España, Rosalía visitará Barcelona (13, 15, 17 y 18 de abril), Madrid y Lisboa, consolidando su posición como una de las artistas más innovadoras y globales del momento.



