El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este martes la reforma de la avenida Diagonal, desde el paseo de Sant Joan hasta el extremo de la plaza Francesc Macià con la avenida de Sarrià, con el propósito de completar la conexión de la red de tranvía de la ciudad. La ejecución del proyecto está prevista para un periodo de 40 meses, equivalente a tres años y cuatro meses.
La aprobación final del plan recibió el apoyo de PSC, Barcelona en Comú y ERC, mientras que Junts, PP y Vox se pronunciaron en contra. La teniente de alcalde de Urbanismo, Laia Bonet, describió la reforma como “estratégica”, puesto que facilitará la unión de los dos tramos del tranvía que actualmente están separados en Barcelona y en los municipios cercanos.
Obras y mejoras previstas
El proyecto contempla la continuación del alargamiento de las vías entre Glòries y la plaza Jacint Verdaguer, tramo que se construyó entre 2022 y 2024. Además de ampliar el tranvía, se plantará más vegetación, se renovará el carril bici de la Diagonal y se desdoblará el colector entre Sant Joan y Francesc Macià para reducir el riesgo de inundaciones por lluvias torrenciales. En este punto, todos los partidos respaldaron la remodelación de la canalización, salvo Vox, que se abstuvo.
Bonet adelantó que la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) aprobará la estructura ferroviaria de la ampliación en abril, mientras que se deberá formalizar un convenio de financiación con la Generalitat. La inversión prevista asciende a 53 millones de euros para la reurbanización de la Diagonal y 62 millones para la renovación del colector, con una aportación estimada de 80 millones por parte del gobierno autonómico.
Debate sobre los plazos
Guille López, de Barcelona en Comú, recordó que su partido siempre ha apoyado la unificación del Trambaix y el Trambesòs para reducir el tráfico de vehículos privados. Sin embargo, criticó que el gobierno del alcalde Jaume Collboni “va tarde” y calificó de “negligente” que la decisión se haya pospuesto, lo que retrasará la finalización hasta “finales del próximo mandato”.
Durante la fase de alegaciones, los Comuns habían pedido reducir el plazo de ejecución a 27 meses, pero Bonet aseguró que el calendario ya se ha compactado a 40 meses y que las obras se realizarán “de forma segura, pero más rápida que en el tramo anterior”.
Posturas enfrentadas
Entre los partidos contrarios, Junts consideró que la obra tiene un “gran alcance” que hipotecará la Diagonal durante años. El PP criticó que se convierta en “el laboratorio de una apuesta ideológica que divide a la ciudad”, mientras que Vox tachó la ampliación de “derroche” y calificó al tranvía como “obsoleto”.





