Chloé Wallace se ha consolidado como una de las voces más relevantes de su generación, tanto en el cine como en la literatura. Sin embargo, recientemente ha vuelto a acaparar titulares, no por un estreno, sino por un mensaje publicado en su Instagram sobre la obsesión por la delgadez y los trastornos de la conducta alimentaria (TCA).
En su texto, Wallace describe cómo la presión por mantener un cuerpo “ideal” sigue afectando su vida: «Cada alfombra roja, cada evento… más delgadas que la semana pasada, más delgadas que el mes pasado… y mi TCA, que creía dormido, se despierta y me dice: ‘¿ves lo que deberías ser?’».
La directora critica la normalización de cuerpos extremadamente delgados en medios y redes sociales, cuestionando el impacto que esto tiene sobre jóvenes y adolescentes, y cómo perpetúa estándares de belleza imposibles.
Contra la delgadez medicinal
Wallace también denuncia el uso del medicamento Ozempic, originalmente para la diabetes, que ahora se emplea masivamente para adelgazar. Según ella: «Antes era no comer, contar, restringir. Ahora es una inyección semanal que suprime el hambre… el cuerpo femenino como proyecto de reducción permanente. No es estética, es política.«
La artista hace un llamado a poner límites y a replantear los mensajes sobre salud y belleza: «BASTA», enfatiza, reivindicando el derecho a un cuerpo que pueda vivir, compartir y disfrutar sin presiones externas.

El apoyo de Aitana
La cantante Aitana respondió al mensaje de Wallace compartiéndolo en sus stories de Instagram, amplificando su mensaje y haciendo un llamamiento a aceptar los cuerpos naturales, reforzando la importancia de un discurso consciente sobre salud y autoestima.
Reacciones en redes
El post de Chloé Wallace ha generado un gran apoyo por parte de sus fans y seguidores. Muchos han mostrando solidaridad con la directora y agradeciendo su valentía al hablar de un tema todavía estigmatizado. Al mismo tiempo, el mensaje ha abierto un debate sobre cómo la presión estética afecta sobre todo a mujeres jóvenes, y cómo puede desencadenar o agravar trastornos de la conducta alimentaria.







