Noelia Castillo: el impactante espectáculo mediático en torno a una controvertida eutanasia

Declaraciones cruzadas entre los padres, vídeos difundidos en redes y reacciones institucionales alimentan la polémica en las horas previas a la eutanasia

Noelia Castillo en una imagen de archivo difundida en medios
Noelia Castillo, en una imagen de archivo difundida durante la cobertura mediática de su caso

El suicidio asistido de la joven Noelia Castillo ha generado un impactante espectáculo mediático que se ha acrecentado en los momentos previos a su fallecimiento. Si ya fue sorprendente la entrevista que Antena 3 le hizo a la joven para defender su derecho a morir, más lo ha sido escuchar este mismo jueves, a pocas horas de la aplicación de la eutanasia, las palabras de la madre de la joven acusando al padre de no querer pagar el entierro.

Órganos «comprometidos»

La representación legal del padre, llevada por un letrado de Abogados Cristianos, no se ha quedado atrás. En un videopodcast dirigido por Alberto Castillon la abogada Polonia Castellanos ha asegurado que la madre les relató que, cuando ganaron las primeras cautelares, el hospital le comunicó que no podían seguir oponiéndose a la eutanasia de la joven porque ya tenían «todos los órganos comprometidos».

Los videos del padre

El padre, por su parte, ha dado a conocer diferentes videos en los que demuestra que la joven no solo puede caminar, aunque con dificultades, sino que mantiene con él una relación aparentemente normalizada.

La dignidad y los cuidados

En redes sociales, la gran mayoría de los usuarios se ha mostrado en contra de la aplicación de la eutanasia a Noelia Castillo. Consideran, en general, que su caso es un ejemplo del mal funcionamiento de la Administración cuando de cuidar a los más vulnerables se refiere. La Conferencia Episcopal Española ha emitido un comunicado en el que señala que «la eutanasia y el suicidio asistido no son un acto médico, sino la ruptura deliberada del vínculo del cuidado, y constituyen una derrota social cuando se presentan como respuesta al sufrimiento humano». «En este caso», ha añadido, «no estamos ante una enfermedad terminal, sino ante heridas profundas que reclaman atención, tratamiento y esperanza«.

También ha recordado que «la dignidad de la persona humana no depende de su estado de salud, ni de su percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía». «Es un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia», ha subrayado, «la respuesta verdaderamente humana ante el sufrimiento no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral».

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