El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha comparecido este viernes para ratificar la postura del Pentágono respecto a la posible suspensión de España de la OTAN. Hegseth no ha mostrado síntomas de rectificación tras filtrarse un correo interno donde se sugería esta medida ante la falta de apoyo español en el conflicto con Irán. «La época de aprovecharse de los demás ha llegado a su fin», ha sentenciado con dureza.
Washington exige «socios leales»
Hegseth ha argumentado que tanto Europa como Asia se han beneficiado de la protección militar estadounidense durante décadas sin aportar una contrapartida proporcional. En su intervención, ha puesto el foco en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el suministro energético europeo que actualmente se encuentra bloqueado. «Ellos necesitan el estrecho mucho más que nosotros; quizá deberían hablar menos y subirse a un barco», ha espetado el jefe del Pentágono.
Según recoge El Nacional, el secretario de Guerra también ha tildado de «necedad» la reciente reunión organizada por Francia y el Reino Unido para crear una misión defensiva en la zona. Para Washington, las potencias europeas deben tomar medidas serias y dejar de organizar «conferencias ostentosas» mientras sea Estados Unidos quien mantenga el bloqueo naval sobre las costas iraníes, el cual seguirá vigente «mientras lo decida el presidente Trump».
Europa cierra filas con Pedro Sánchez
Pese a la gravedad de las amenazas que llegan desde el otro lado del Atlántico, los aliados europeos han salido en defensa del presidente del Gobierno. Alemania, a través del portavoz Sebastian Hille, ha recordado que España es un miembro de pleno derecho de la OTAN y que no existen motivos para cambiar su estatus. Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha hecho un llamamiento a la unidad para reforzar la Alianza.
Desde la propia organización internacional, un portavoz ha matizado esta tarde que los tratados fundacionales de la OTAN no contemplan ningún artículo que permita la expulsión o suspensión de un país miembro, lo que choca frontalmente con las intenciones del Pentágono de Trump.



