El político francés Éric Zemmour ha defendido endurecer el acceso al espacio Schengen y limitar determinados derechos migratorios únicamente a los ciudadanos nacionales. Entre sus propuestas, ha asegurado que los inmigrantes regularizados en España no deberían poder acceder automáticamente al visado Schengen.
«El visado Schengen debe limitarse a los nacionales, los regularizados en España no deberían acceder», afirmó Zemmour durante una intervención en la que volvió a defender la llamada «preferencia nacional», uno de los ejes habituales de su discurso político.
Según sostuvo el dirigente francés, «la preferencia nacional es crucial» porque, a su juicio, «la nación reposa en el privilegio del ciudadano frente al extranjero». Un planteamiento que enmarca en su defensa de la soberanía nacional y de las fronteras europeas frente a la inmigración masiva.
Contra el «universalismo» del Papa Francisco
Zemmour también cargó contra lo que considera el «universalismo» impulsado por Occidente en las últimas décadas. «Las civilizaciones que fueron vencidas por el universalismo de Occidente buscan su revancha sobre Occidente», aseguró.
En este sentido, el político francés también dedicó unas palabras al fallecido Papa Francisco, al que acusó de haber «desequilibrado su discurso en beneficio del universalismo y en detrimento de la identidad de Europa».
Las declaraciones de Zemmour llegan en un momento de creciente debate en varios países europeos sobre inmigración, fronteras y políticas de integración, especialmente tras el endurecimiento del discurso migratorio en distintas formaciones conservadoras y soberanistas del continente.



