Cataluña sigue bajo un episodio de tiempo inestable, con tormentas de tarde y el aporte de agua procedente del deshielo del Pirineo. Esta situación ha hecho que los embalses de las cuencas internas alcancen cerca del 95% de su capacidad, muy lejos de los niveles críticos de la sequía de hace apenas unos años.
El episodio refleja la fuerte variabilidad del clima mediterráneo, que alterna sequías y lluvias intensas en poco tiempo. Los expertos advierten de que el calentamiento global podría intensificar estos extremos, favoreciendo tormentas más fuertes debido al aumento de la temperatura del Mediterráneo.
Chubascos y tormentas
Este miércoles y jueves el tiempo seguirá inestable en Cataluña, con cielos variables y alternancia de nubes y claros. Las lluvias serán irregulares y se concentrarán sobre todo en el norte y noreste, especialmente en comarcas como Osona, Moianès, Garrotxa y Gironès, donde no se descartan chubascos intensos e incluso granizo.
También habrá precipitaciones puntuales en el Pirineo y en el interior, en zonas como la Noguera y el Solsonès. En la costa, las lluvias llegarán más debilitadas, aunque la humedad seguirá siendo elevada.
Descenso de temperaturas
El viento soplará moderado del noroeste en Tarragona y en el Cap de Creus, mientras que en la costa central se notará un giro de levante. Las temperaturas bajarán ligeramente, con máximas en torno a los 20 ºC y un ambiente templado, agradable durante el día pero con noches más frescas.
Más inestabilidad
De cara a los próximos días, las lluvias se repetirán especialmente en el noreste y en el Pirineo, con una cota de nieve que podría descender hasta los 1.500–1.600 metros. El panorama se complicará el viernes con la llegada de un frente frío asociado a una posible borrasca de aire polar, que podría traer chubascos irregulares, tormentas intensas en el noreste y un notable descenso de las temperaturas.
Fin de semana
El fin de semana se prevé más fresco pero aún inestable, con tormentas de tarde en el Pirineo y el noreste que podrían avanzar hacia la costa de Girona y el norte de Barcelona. Las mínimas podrían situarse entre los 5 y 10 ºC en muchas zonas del interior, valores más propios de marzo que de mayo.



