La obra Suicidal Empathy : Dying to Be Kind (2026) de Gad Saad , judío libanes residente en Montreal, es de obligada lectura para todos aquellos hartos de la pretendida superioridad moral del wokismo.
Para Saad lo que el denomina empatía suicida es una forma patológica del altruismo que ha infectado a las élites occidentales progresistas y de izquierda.
Que determinadas minorías se auto perciban colectivamente como victimas y traten de obtener ventajas de ello es normal y lógico. Defienden sus intereses.
Lo que es irracional y patológico según el autor, es la empatías excesiva que prioriza los derechos y bienestar de ciertos grupos a los que se califica de victimas ( minorías raciales, delincuentes, atletas trans , etc.) por encima de la razón, la autopreservación, la seguridad y la supervivencia de la propia sociedad y sus ciudadanos.
Para Saad esta “empatía sin límites“ funciona como un parásito mental al secuestrar el juicio moral y llevar a decisiones autodestructivas.
Ejemplos que menciona: priorizar los derechos de los delincuentes sobre las victimas. Dar más ayuda a inmigrantes ilegales que a veteranos de guerra o ciudadanos locales. Condenar la autodefensa como algo tóxico. Permitir que hombres biológicos compitan en deportes femeninos por inclusión. Evitar castigos duros por que castigar es cruel.
Según el propio Saad la empatía es una emoción adaptativa en dosis moderadas y bien dirigida ( ayuda a la supervivencia del grupo propio).Pero cuando se vuelve hiperactiva y se aplica a los “enemigos” o a quienes amenazan al grupo se convierte en suicidio civilizatorio. El resultado es que Occidente está muriendo por ser amable.( Dying to Be Kind).
En síntesis la tesis central de Saad es que la empatía descontrolada y mal dirigida esta llevando a la autodestrucción de la civilización occidental al anteponer la compasión irracional a la supervivencia racional y el interés propio del grupo. Saad no esta en contra de la empatía , denuncia lo que el denomina empatía suicida.



