La final de la Liga de Campeones estuvo marcada por una ola de disturbios en París y otras ciudades francesas. Mientras se disputaba el partido en Budapest, empezaron los primeros enfrentamientos entre grupos de aficionados y fuerzas de seguridad en los Campos Elíseos y en los alrededores del Parque de los Príncipes, sede habitual del PSG.
A medida que avanzó la noche, los altercados se intensificaron y se extendieron a localidades como Clermont-Ferrand, Limoges, Dieppe, Valenciennes, Grenoble y Burdeos. Según las autoridades francesas, los incidentes se saldaron con 426 detenciones en todo el país, de las cuales 283 se registraron en París.
Cargas policiales
La policía antidisturbios tuvo que intervenir en varios puntos de París para contener los disturbios registrados durante la noche. Los agentes emplearon gases lacrimógenos y realizaron cargas contra grupos implicados en actos vandálicos, que incluyeron la quema de bicicletas, daños a comercios y vehículos, además del lanzamiento de fumígenos.
Los incidentes dejaron siete policías heridos y dos civiles lesionados, uno por arma blanca y otro tras caer al río Sena. Entre las escenas más insólitas de la jornada destacó la ocupación de la périphérique, la principal circunvalación de París, donde varios alborotadores bloquearon el tráfico e improvisaron un partido de fútbol sobre la calzada antes de ser desalojados por las fuerzas de seguridad.
Despliegue de seguridad
Ante el temor de incidentes, el Ministerio del Interior desplegó 8.000 agentes en París como medida preventiva. Según las autoridades, muchos de los implicados en los disturbios no asistieron ni siguieron el partido, sino que aprovecharon el evento como excusa para enfrentarse a la policía y protagonizar actos vandálicos.
Un fenómeno recurrente
Los disturbios de este tipo son habituales en Francia durante grandes celebraciones deportivas y fechas señaladas. La quema de vehículos, los daños al mobiliario urbano y los ataques a comercios suelen repetirse en estos episodios, que en sus casos más graves terminan en saqueos y destrozos, como ocurrió durante la última noche.
Celebraciones del domingo
Los disturbios registrados en París acapararon parte de la atención mediática durante la final de la Champions. Mientras el partido era retransmitido por televisión, numerosos medios siguieron los incidentes en las calles, especialmente en los Campos Elíseos, donde unas 20.000 personas se congregaron pese a la prohibición de concentraciones.
Ante las celebraciones previstas por el título del PSG, las autoridades mantendrán un importante dispositivo de seguridad en el Campo de Marte, junto a la Torre Eiffel, donde se espera la asistencia de hasta 100.000 personas. Posteriormente, el equipo será recibido oficialmente en el Palacio del Elíseo.



