Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han desmantelado dos inmuebles que funcionaban como puntos de venta y consumo de droga en Barcelona y Badalona, en una operación que se ha saldado con la detención de una mujer de 64 años y un hombre de 21, ambos acusados de un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
La investigación fue desarrollada por la Unidad Regional de Investigación de Salud Pública de Barcelona y culminó con dos registros practicados los días 29 y 30 de junio en un domicilio del distrito de Ciutat Vella y otro situado en Badalona.
Una investigada reincidente
La principal investigada ya había sido detenida en noviembre del año pasado en otra operación contra el tráfico de drogas. A pesar de aquella actuación policial, los investigadores consideran que continuó desarrollando actividades relacionadas con la distribución de sustancias estupefacientes.
Además, la mujer acumula antecedentes por delitos contra la salud pública y falsificación documental, y también había sido investigada anteriormente por su presunta relación con una organización criminal.
Por su parte, el segundo detenido, de 21 años, cuenta con antecedentes por tráfico de drogas, lesiones, hurto y, principalmente, por robos con violencia e intimidación.
Al menos 21 inmuebles utilizados para vender droga
La investigación comenzó tras una intervención realizada el pasado mes de abril en otro punto de venta de drogas de Ciutat Vella. Paralelamente, los agentes recibieron informaciones sobre dos inmuebles utilizados para la venta y el consumo de estupefacientes.
Las vigilancias permitieron comprobar un constante trasiego de consumidores que accedían a los pisos durante pocos minutos, un patrón habitual en este tipo de actividades ilícitas.
En el inmueble de Ciutat Vella, los agentes interceptaron en varias ocasiones a compradores que acababan de abandonar la vivienda portando principalmente crack.
Las pesquisas permitieron además acreditar que la principal investigada no solo figuraba como titular de contratos de alquiler, sino que gestionaba activamente los inmuebles. Según los Mossos, llegó a arrendar 35 viviendas, de las que al menos 21 habrían sido utilizadas como puntos de venta de cocaína y crack.
Droga, dinero y sistemas de videovigilancia
Durante los registros efectuados en Barcelona y Badalona, los agentes intervinieron pequeñas cantidades de crack, cocaína y hachís, además de dinero en efectivo, una báscula de precisión, material para manipular y dosificar droga, tres sistemas de videovigilancia instalados para controlar los accesos y una pistola de aire comprimido.
La actuación policial permitió recuperar ambos inmuebles y poner fin a la actividad delictiva que, presuntamente, se desarrollaba en ellos. Los dos detenidos pasaron a disposición judicial el pasado 1 de julio.



