La nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) Estrella, en Sant Feliu de Llobregat, ya está en funcionamiento para reforzar el suministro de agua al área metropolitana de Barcelona. La infraestructura, construida por Veolia y operada por Aigües de Barcelona, ha supuesto una inversión de 45,9 millones de euros y permitirá abastecer a cerca del 15% de la población metropolitana gracias al agua captada de cinco pozos del Parque Agrario del Baix Llobregat.
Durante la inauguración, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, destacó que la nueva planta contribuirá a aumentar la autonomía hídrica de Catalunya y defendió la necesidad de seguir invirtiendo para garantizar el suministro ante futuras sequías.
Tecnología para garantizar la calidad
La nueva ETAP incorpora tecnologías de ósmosis inversa y carbón activo que permiten potabilizar el agua captada de cinco pozos, con una capacidad de tratamiento de hasta 1.000 litros por segundo y adaptada a los nuevos estándares de calidad del agua de consumo.
La inauguración contó con la asistencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa; la consellera Sílvia Paneque; el vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón; la alcaldesa de Sant Feliu, Lourdes Borrell; y representantes de Veolia y Aigües de Barcelona.

Más recursos frente a la sequía
Durante la inauguración, las administraciones subrayaron que la nueva ETAP forma parte de la estrategia para reducir la dependencia de los embalses y aumentar el uso de recursos alternativos, como el agua regenerada, la desalinizada y la subterránea. El objetivo del Govern es que estas fuentes representen el 70% del suministro en los próximos años.
La planta se integra en un plan de inversiones que incluye nuevos pozos, la ampliación de la ETAP de Sant Joan Despí, la estación regeneradora de Sant Feliu y la ampliación de la ETAP Besòs-Trinitat, que añadirá 800 litros por segundo a la capacidad de producción del sistema.

Una planta integrada en el entorno
Además de su función hidráulica, la planta incorpora medidas de integración ambiental. El proyecto prevé un jardín vertical con especies mediterráneas de bajo consumo de agua, espacios para favorecer la biodiversidad y una iniciativa con centros educativos de Sant Feliu para plantar especies autóctonas, entre ellas rosales en homenaje a la tradicional Festa de la Rosa.
El riego de las zonas verdes se realizará con agua regenerada y aguas subterráneas, evitando el uso de agua potable y fomentando un aprovechamiento más eficiente de los recursos hídricos.
El proyecto refuerza el compromiso de Veolia con la biodiversidad y la integración ambiental, impulsando infraestructuras más sostenibles y ciudades más resilientes.



