España afronta una grave ola de incendios forestales que ya ha destruido más de 85.000 hectáreas y ha obligado a evacuar o confinar a más de 115.000 personas en 15 provincias. Los equipos de emergencia continúan trabajando para controlar las llamas, que mantienen al país en alerta durante el verano.
Madrid y Ávila, en alerta
Los incendios más graves se concentran en la sierra oeste de Madrid y el Valle del Tiétar (Ávila), donde las llamas siguen sin estar controladas. Ambos focos han arrasado unas 45.000 hectáreas y han obligado a evacuar o confinar a cerca de 100.000 personas. La proximidad de los dos frentes en San Martín de Valdeiglesias mantiene la alerta entre los equipos de emergencia. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, advirtió durante su visita a Navaluenga (Ávila) de la dificultad de la situación.
La UME combate el fuego
El jefe de la UME, Francisco Javier Marcos, señaló que la mayor preocupación está en el avance del incendio de Ávila hacia Madrid. Aunque el perímetro está delimitado, las llamas siguen sin estar controladas. Los equipos de emergencia continúan trabajando intensamente para frenar su expansión, especialmente en la zona de Arenas de San Pedro.
Más zonas afectadas
La situación también afecta a otras zonas de España. En Castellón, los incendios han obligado a evacuar a unas 16.000 personas y han causado siete heridos en Vall d’Uixò, donde se desalojaron vecinos de 15 municipios. En Barcelona, el fuego de Cubelles provocó el confinamiento de 2.500 personas, que fueron avisadas mediante el sistema de alerta Es-Alert.
Un muerto y varios heridos
El balance más grave deja un fallecido en Manises (Valencia), donde se encontró un cuerpo calcinado dentro de un vehículo. Además, cinco personas han sido hospitalizadas por quemaduras e intoxicación por humo. En otros puntos, como Cuacos de Yuste (Cáceres), los incendios obligaron a evacuar a menores de un campamento de verano para proteger su seguridad.
Algunos fuegos se estabilizan
En Guadalajara, el incendio de La Mierla, que arrasó unas 32.000 hectáreas, ha empezado a estabilizarse y los últimos vecinos evacuados ya han podido volver a sus hogares. También se han controlado los incendios de Cerro Muriano (Córdoba) y Pinos del Valle (Granada), este último con 200 hectáreas afectadas y el cierre temporal de los embalses de Béznar y Rules para facilitar las labores de extinción aérea.
Refuerzos contra las llamas
La extinción de los incendios cuenta con el apoyo de la UME, bomberos, brigadas forestales y medios aéreos. Además, España recibirá ayuda internacional con cuatro aviones Canadair CL-415 procedentes de Grecia e Italia, mientras que 100 militares portugueses colaboran en las tareas de control del incendio de Ávila.
Sánchez visita la zona
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó el Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos (Madrid), donde advirtió de que aún quedan “horas críticas” y agradeció la colaboración de las comunidades autónomas en la lucha contra los incendios.
Las autoridades mantienen la alerta por las condiciones meteorológicas, que dificultan la extinción de las llamas. España afronta así un verano marcado por una grave emergencia forestal con miles de hectáreas arrasadas y numerosos ciudadanos afectados.



