Las cifras del Ministerio desmienten cualquier correlación entre hectáreas quemadas y cambio climático

Las estadísticas oficiales muestran que los peores años de incendios en España se produjeron hace décadas, con registros superiores a los 400.000 hectáreas quemadas

Incendio forestal con grandes llamas durante la noche en España
Las llamas avanzan durante un incendio forestal. Los datos oficiales muestran que los mayores picos históricos de superficie quemada se registraron en los años 70 y 80.

Ante los importantes incendios que queman diversos puntos de la España es frecuente que los políticos, especialmente desde el Gobierno, relacionen los incendios con el cambio climático.

No es objeto de este artículo analizar el cambio climático ni sus causas. Lo que si se puede afirmar a la vista de las cifras oficiales de hectáreas quemadas en España en los últimos 50 años es que no existe una correlación entre incendios y temperaturas.

No es un tema de opinar. Basta ver las estadísticas del Ministerio de Transición Ecológica y del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS/Copernicus, más fiable para estimaciones satelitales de incendios de > 30Ha. Las cifras han sido obtenidas vía IA.

Principales picos históricos (superficie forestal afectada)

AñoHectáreas aproximadasComentario
1985484.000 – 486.000Peor año de la serie histórica
1978~435.000Uno de los peores
1994437.000 – 439.000Muy grave
1989~427.000Muy grave
2025350.000 – 391.000Peor del siglo XXI y uno de los 5 peores globales (concentración fuerte en agosto, especialmente Galicia, Castilla y León y Extremadura)
2022268.000 (MITECO) / ~300.000+ (EFFIS)Peor del siglo hasta entonces
2012~217.000Peor del inicio del siglo XXI durante años
2017~183.000Grave

Otros años malos de los 70-90 frecuentemente superaron las 200.000-300.000 ha.

Datos recientes (2016-2025, orientativos)

Según compilaciones recientes (cercanas a fuentes oficiales/EFFIS):

  • 2016: ~69.000 ha
  • 2017: ~183.000 ha
  • 2018: ~27.000 ha (bajo)
  • 2019: ~87.000 ha
  • 2020: ~70.000 ha
  • 2021: ~66.000-92.000 ha
  • 2022: ~263.000-268.000 ha
  • 2023: ~89.000 ha
  • 2024: ~48.000 ha (bajo)
  • 2025: ~350.000-391.000 ha

2026 (hasta finales de julio)

Según EFFIS (datos más actualizados y comparables):

  • Alrededor de 171.000 hectáreas quemadas hasta el 26 de julio de 2026.

Comparativa resumida

  • Peor época histórica: finales de los 70 y los 80 (varios años >400.000 ha).
  • Mejora relativa 2000-2020: menor superficie media gracias a mejores medios, aunque el número de siniestros sigue siendo elevado.
  • Situación actual (2022-2026): retorno a años de gran magnitud. 2025 es el más grave del siglo y 2026, a finales de julio, ya es una temporada severa (potencialmente de las peores si continúa el verano).
  • La superficie forestal total de España ha aumentado desde los años 70 (más de 7 millones de ha extras de bosque), por lo que el riesgo potencial es mayor aunque la media de área quemada haya bajado en términos absolutos durante décadas.

ACCIONES PARA PREVENIR LOS INCENDIOS

Las cifras anteriores nos ilustran lo suficiente para entender que la lucha contra los incendios requiere medidas específicas en el medio rural. Pasar las culpas al cambio climático no va a solucionar el problema. En 2024 el cambio climático estaba ya en marcha desde hacia muchos años y se quemaron 48.000 hectáreas. En la década de los 80 hubo años de más de 400.000 hectáreas. La correlación no existe.

Medidas concretas más repetidas por los técnicos

1. Gestión forestal activa a gran escala (la más urgente)

  • Gestionar al menos el 1 % de la superficie forestal española cada año → unas 260.000 hectáreas anuales.
  • Priorizar las zonas estratégicas (Puntos Estratégicos de Gestión o Zonas de Alto Riesgo de Incendios) donde se puede cortar la continuidad del fuego.
  • Coste estimado: alrededor de 1.000 millones de euros al año.
  • Acciones concretas: clareos, desbroces, podas, reducción de densidad de arbolado, creación de mosaicos (bosque + pastizales + cultivos).

2. Uso de fuego prescrito (quemas controladas)

  • Realizar quemas prescritas en invierno/primavera para reducir combustible de forma natural y segura.
  • Regularlas claramente a nivel estatal y autonómico.

3. Recuperar el pastoreo y usos tradicionales

  • Fomentar la ganadería extensiva como “bomberos naturales” (el ganado limpia el sotobosque).
  • Apoyar la resina, el corcho, la biomasa y otros aprovechamientos que hagan rentable el monte.

4. Incentivos económicos y fiscales

  • Deducciones fiscales (IRPF, Impuesto de Sociedades, Sucesiones) para quienes inviertan en gestión forestal.
  • Pagos por servicios ambientales a propietarios que mantengan el monte ordenado.
  • Facilitar la agrupación de pequeñas propiedades abandonadas (muy frecuentes en España).
  • Reorientar ayudas de la PAC hacia modelos agroforestales resilientes.

5. Marco legal y planificación

  • Aprobar un Real Decreto con criterios comunes de prevención.
  • Identificar oficialmente las Zonas de Alto Riesgo de Incendios (ZARI) y obligar a planes específicos.
  • Censo de parcelas forestales abandonadas y mecanismos para gestionarlas.
  • Integrar prevención de incendios con políticas de desarrollo rural, urbanismo y cambio climático.

6. Interfaz urbano-forestal y autoprotección

  • Planes de autoprotección obligatorios en urbanizaciones, campings y núcleos aislados.
  • Crear franjas de seguridad alrededor de casas y pueblos.
  • Educación y cultura del riesgo (explicar que el bosque “no se toca” no es la solución).

7. Coordinación y recursos

  • Más presupuesto estable para prevención (no solo para extinción en verano).
  • Mejor coordinación entre comunidades autónomas y Estado.
  • Formación continua de brigadas y uso de tecnología (drones, satélites, simuladores).

Las soluciones se conocen. La voluntad política brilla por su ausencia.

Francesc Moreno
Francesc Moreno
Abogado y editor. Ha sido profesor de derecho financiero en la UAB y derecho mercantil en la UB. Fundador de cronicaglobal.com y SCC .

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