El sorpasso de Aliança Catalana hunde a Junts en las encuestas

Los dos últimos sondeos coinciden en un escenario con un PSC aún líder, ERC al alza y un partido de Sílvia Orriols disputando la hegemonía de la derecha independentista

Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, en el Parlament de Cataluña
Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, en una imagen durante una intervención parlamentaria. Los últimos sondeos sitúan a su formación como una de las grandes beneficiadas del nuevo escenario político catalán.

Las últimas encuestas publicadas sobre Cataluña dibujan un cambio profundo en el sistema de partidos catalán. Tanto el Barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) como el sondeo de GESOP para El Periódico coinciden en una tendencia: el PSC mantiene la primera posición, pero el espacio independentista vive una transformación interna con el retroceso de Junts y el fuerte crecimiento de Aliança Catalana.

El estudio de GESOP sitúa a los socialistas como primera fuerza en unas hipotéticas elecciones autonómicas, aunque a la baja, con una horquilla de entre 34 y 37 escaños frente a los 42 obtenidos en 2024. Aliança Catalana irrumpiría como segunda fuerza con entre 25 y 28 diputados, superando a ERC (24-27) y dejando a Junts en una posición muy alejada de su resultado anterior, con 15-18 representantes frente a los 35 actuales.

Los datos coinciden con la fotografía ofrecida por el último barómetro del CEO, que también apunta a un sorpasso de Aliança Catalana sobre Junts. Según el organismo demoscópico de la Generalitat, el partido de Sílvia Orriols obtendría entre 23 y 25 escaños, mientras que Junts quedaría reducido a una horquilla de 16-18 diputados.

La principal consecuencia de estos resultados sería el fin de la posición central que Junts ha ocupado durante décadas dentro del independentismo catalán. El partido heredero del espacio de Convergència perdería buena parte de su electorado hacia Aliança Catalana, que estaría absorbiendo especialmente voto procedente de Junts, pero también de Vox, PP y ERC.

Aliança Catalana rompe las fronteras del independentismo

Una de las claves que explican el crecimiento de la formación de Sílvia Orriols es que su expansión no se limita al votante independentista tradicional. El análisis del CEO apunta a que una parte relevante de sus apoyos procede de antiguos votantes de Junts, pero también de electores no independentistas atraídos por su discurso sobre inmigración y seguridad.

Según los datos analizados por El Liberal, el trasvase desde Junts sería el más significativo, con alrededor de 189.000 votantes, cerca del 36-38% del electorado actual de Aliança Catalana. También captaría apoyos procedentes de Vox, ERC y PP.

Esta evolución dibuja una división de funciones dentro del voto identitario: Aliança Catalana se convierte en una opción creciente en las autonómicas, mientras que Vox mantiene una posición relevante en unas hipotéticas elecciones generales, donde el partido de Orriols no tiene previsto concurrir.

PSC: primera fuerza, pero con menos margen

Los sondeos mantienen al PSC como partido dominante en Cataluña. Tanto GESOP como el CEO sitúan a Salvador Illa en primera posición, aunque con una pérdida de apoyos respecto a las elecciones de 2024.

La caída socialista no parece suficiente para perder el liderazgo, pero sí complica la gobernabilidad. La mayoría formada actualmente por PSC, ERC y Comuns quedaría más ajustada y dependería en mayor medida de los republicanos.

ERC aparece como una de las formaciones tradicionales mejor posicionadas en los últimos estudios. El partido recuperaría parte del terreno perdido y se consolidaría como segunda fuerza independentista, beneficiado por una estrategia más centrada y por el desgaste de Junts.

Junts afronta una crisis estructural

El principal damnificado de las dos encuestas es Junts. La formación de Carles Puigdemont rechaza los resultados y recuerda que anteriores sondeos del CEO infravaloraron sus apoyos, además de defender que existe un voto oculto que no aparece en las encuestas.

Sin embargo, la coincidencia entre diferentes estudios apunta a un problema más profundo: la pérdida del liderazgo dentro del espacio independentista de derechas.

Si finalmente estos datos se trasladaran a unas elecciones, Junts dejaría de ser el partido hegemónico del independentismo catalán, una posición que el espacio convergente ha mantenido durante más de cuatro décadas.

Un Parlamento más fragmentado

El escenario que dibujan CEO y GESOP es el de un Parlament sin mayorías claras. El PSC seguiría ganando las elecciones, pero con dificultades para formar gobierno; Aliança Catalana se convertiría en una fuerza determinante; ERC recuperaría peso y Junts perdería protagonismo.

La gran incógnita es si estas tendencias responden a un movimiento consolidado del electorado o si una campaña electoral podría modificar el equilibrio actual. Pero las dos encuestas apuntan en la misma dirección: Cataluña está entrando en una nueva etapa política.

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