Goldman Sachs endurece las condiciones a Limak por los retrasos del Camp Nou

El estadio acumula cerca de dos años de demora y un sobrecoste de 300 millones de euros

Las obras del Spotify Camp Nou

Las obras del Spotify Camp Nou, a cargo de la constructora turca Limak Construction, acumulan importantes retrasos y sobrecostes respecto al proyecto inicial. Esta situación ha llevado a Goldman Sachs, principal financiador del Espai Barça, a exigir nuevas garantías y penalizaciones para evitar más demoras en la finalización del estadio.

Limak debía entregar el grueso de las instalaciones en julio de 2026, pero el calendario acumula ya cerca de dos años de retraso. Además, el presupuesto ha aumentado en 300 millones de euros, hasta alcanzar los 1.800 millones, una ampliación aprobada por la asamblea del FC Barcelona en septiembre de 2026.

Los retrasos de Limak

Limak no ha logrado cumplir los plazos ni el presupuesto iniciales, aunque el Barça sostiene que los retrasos no son responsabilidad exclusiva de la constructora. Entre los principales problemas figuran las cerca de 3.000 deficiencias detectadas en la segunda gradería, las dificultades de suministro de materiales, la falta de trabajadores cualificados y los problemas de un proveedor de acero que afectaron a aproximadamente un tercio del material estructural.

A estos contratiempos se han sumado los cambios introducidos durante las obras, como el aumento de los asientos y de las zonas VIP, las modificaciones en la tercera gradería, la ampliación del aparcamiento y la creación de nuevos locales comerciales. También han influido las exigencias técnicas de conectividad 5G, accesibilidad y seguridad, así como los retrasos en la concesión de licencias y permisos municipales.

Goldman Sachs endurece las condiciones

Los retrasos han llevado a Goldman Sachs a exigir nuevas garantías al Barça para acelerar la puesta en marcha de las instalaciones y generar ingresos, especialmente mediante la explotación de los palcos VIP. La renegociación del contrato con Limak, formalizada en noviembre de 2026, incorpora nuevas penalizaciones económicas y una cláusula que permitiría al club rescindir el contrato para instalar la cubierta y contratar a otra constructora si no se cumplen los objetivos.

Uno de los principales compromisos es que el 75 % de los palcos VIP estén operativos antes del 31 de marzo de 2027. El contrato inicial contemplaba multas de un millón de euros por cada día de retraso, aunque existen versiones contradictorias sobre si estas sanciones se mantienen tras la renegociación. El Barça considera que la posibilidad de cambiar de constructora es una medida de presión y no prevé aplicarla salvo que se produzca un incumplimiento grave.

El Camp Nou, terminado en 2028-29

El nuevo calendario fija varios plazos para completar las obras. La nueva tienda oficial debería estar terminada en enero de 2027, mientras que el Barça espera tener operativo el 75 % de los palcos VIP antes de finalizar marzo. La instalación de la cubierta comenzaría en junio de 2027, una fase que podría obligar al equipo a regresar temporalmente a Montjuïc al inicio de la temporada 2027-28.

Las previsiones apuntan a que el Spotify Camp Nou alcanzará los 95.000 espectadores a principios de 2028, pero no recuperará su aforo completo, de entre 104.600 y 106.000 localidades, hasta el inicio de la temporada 2028-29. El club afronta así casi dos años más de trabajos y la presión de Goldman Sachs para cumplir los nuevos plazos y evitar nuevos sobrecostes.

NOTICIAS RELACIONADAS

Opinión