Marco Rubio desmiente los rumores de dimisión para para preparar su candidatura en 2028

Nuevas sanciones a los militares cubanos

Marco Rubio
Marco Rubio

Tras la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato de 2026, el secretario de Estado Marco Rubio se ha convertido en uno de los nombres más citados del círculo de Donald Trump. Informes de The Independent y Bloomberg, basados en fuentes anónimas, lo sitúan en “vigilancia de dimisión”: varios funcionarios republicanos y figuras del Gobierno británico apuntaron a que podría abandonar sus cargos (secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional) para distanciarse del presidente y preparar una candidatura a las primarias de 2028.

Según esas filtraciones, Rubio aparece como uno de los favoritos para suceder a Trump, por delante del vicepresidente JD Vance en algunas valoraciones internas. El argumento principal es que permanecer en el Ejecutivo lo ataría a políticas impopulares —en especial la guerra con Irán y el coste de la gasolina— y le impediría competir con libertad. Hasta cuatro o cinco miembros del Gabinete estarían en una situación similar, según las mismas fuentes. La administración respondió con contundencia: el Departamento de Estado calificó los reportes de “fake news total” y “bulo sin base”, y Rubio declaró al New York Times que “siempre ha sido mi plan” servir hasta el final del mandato de Trump y que “no voy a hablar más de 2028”.

El mismo día en que circulaban esos rumores, Rubio firmó un nuevo paquete de sanciones contra el régimen cubano. En un comunicado oficial anunció la designación de diez objetivos —individuos, redes de transporte de crudo, entidades estatales y proveedores chinos de equipamiento militar— y el bloqueo de cinco buques. Además, el Tesoro emitió una determinación que abre la puerta a sanciones sobre los sectores de electrónica, manufactura, marítimo y tecnología de la economía cubana, en aplicación de la Orden Ejecutiva 14404 de mayo de 2026.

En su declaración, Rubio acusó a la élite militar cubana de acaparar los recursos energéticos, de transporte y tecnológicos de la isla para su propio enriquecimiento, mientras la población sufre apagones y escasez. También señaló las redes offshore, las empresas estatales y el apoyo extranjero (especialmente chino) que, según Washington, sostienen tanto el aparato represivo interno como la capacidad de Cuba para actuar como plataforma de actores hostiles a Estados Unidos en el hemisferio. Entre los sancionados figuran Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja (vinculado a redes de transporte de crudo) y familiares de altos cargos del conglomerado militar GAESA, además de dos empresas chinas acusadas de suministrar equipamiento militar y de vigilancia.

El movimiento no es aislado. Forma parte de una campaña sostenida de presión que el Gobierno Trump ha intensificado desde mayo de 2026 contra lo que define como redes de apoyo al régimen cubano. Para Rubio, de origen cubano-estadounidense y con una trayectoria larga en política exterior latinoamericana, el tema Cuba sigue siendo uno de los más personales y políticamente rentables dentro del Partido Republicano.

La coincidencia temporal es reveladora. Mientras las filtraciones lo presentan como un político que busca distancia respecto a Trump para 2028, la acción sancionatoria reafirma su papel de ejecutor leal de la línea dura de la administración en política exterior. Si los rumores de salida se confirman en los próximos meses, el episodio de las sanciones a Cuba quedará como uno de los últimos gestos de un secretario de Estado que, desde su doble cargo —algo que solo Henry Kissinger había ocupado simultáneamente—, ha concentrado un poder inusual en la política exterior estadounidense. Si permanecen, reforzarán la imagen de un Rubio que, a pesar de las especulaciones, sigue plenamente integrado en el núcleo del Gobierno Trump y dispuesto a seguir aplicando presión sobre La Habana.

En cualquier caso, que queda claro que Marco Rubio sigue siendo una de las figuras más visibles y estratégicas del segundo mandato de Donald Trump, tanto por lo que hace como por lo que se especula que podría hacer.

Francesc Moreno
Francesc Moreno
Abogado y editor. Ha sido profesor de derecho financiero en la UAB y derecho mercantil en la UB. Fundador de cronicaglobal.com y SCC .

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