Un tiroteo en el centro de Cracovia (Polonia) ha dejado al menos nueve muertos y una docena de heridos. Seis personas fallecieron durante el ataque en la plaza del Mercado y otras tres fueron encontradas sin vida horas después en el domicilio del presunto autor, que podrían ser familiares suyos.
Los hechos ocurrieron alrededor de las tres de la tarde, cuando el atacante, vestido con ropa militar, abrió fuego desde un vehículo en una zona muy concurrida de turistas y residentes. También disparó contra un tranvía, cuyos cristales quedaron dañados, aunque ni el conductor ni los pasajeros resultaron heridos.
La Policía intervino
La Policía polaca confirmó que el sospechoso fue tiroteado por los agentes y trasladado a un hospital. Aunque inicialmente se barajó la participación de varios individuos, las investigaciones apuntan a que habría actuado una sola persona. Entre los heridos también figuran varios policías.
Horas después, los agentes encontraron otros tres cadáveres en el domicilio del sospechoso, que podrían ser familiares suyos. Las autoridades investigan las circunstancias de estas muertes y tratan de determinar si el tiroteo responde a un posible atentado terrorista o a un ataque criminal.
Pánico en Cracovia
Entre los testigos del tiroteo se encontraba Toni Pégolo, un vecino de Mataró que estaba de vacaciones en Cracovia y comía en un restaurante de la plaza del Mercado cuando empezaron los disparos. Según ha informado El Nacional a partir de declaraciones recogidas por la ACN, explicó que la zona estaba llena de turistas y residentes y que varias personas entraron en el establecimiento alertando en inglés de que alguien estaba disparando.
Pégolo describió momentos de pánico y aseguró que se escucharon numerosos disparos, similares a los de un arma automática. Tras el ataque, observó un amplio despliegue de policías y ambulancias, así como un helicóptero que aterrizó en medio de la plaza, que quedó completamente acordonada.
Las autoridades piden calma
El ministro de Justicia polaco, Waldemar Żurek, calificó el suceso de «enorme tragedia» y trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas. También pidió a la población que mantuviera la calma mientras fiscales y agentes recopilaban pruebas para esclarecer lo ocurrido.
Por su parte, el primer ministro, Donald Tusk, confirmó que seguía de cerca la situación y que la Policía investigaba los antecedentes del sospechoso. El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, se desplazó hasta Cracovia, mientras que el presidente, Karol Nawrocki, expresó su preocupación y aseguró que se esclarecerán los motivos del tiroteo.



