Rosalía deslumbró y emocionó este lunes en el Palau Sant Jordi durante el primero de los cuatro conciertos que la artista ofrecerá en Barcelona dentro de su Lux Tour, con todas las entradas agotadas desde hace meses.
Su regreso a Barcelona
La cantante catalana regresaba a Montjuïc tras presentar en noviembre su álbum Lux en el Museu Nacional d’Art de Catalunya y después de su aparición sorpresa en el concierto por Palestina en el propio Sant Jordi. Esta nueva parada forma parte de una gira iniciada en Lyon en marzo que combina música, ópera y danza en un gran espectáculo.
El concierto
Con una duración de dos horas y ante unas 17.500 personas, el concierto centró gran parte de su repertorio en Lux, con incursiones en la era Motomami. Todas las letras aparecían proyectadas en la parte superior del escenario, traducidas al catalán.
La orquesta se situó en el centro del pabellón, frente a un escenario sobrio. Desde los primeros temas, como Sexo, violencia y llantas y Reliquia, el espectáculo apostó por una puesta en escena de carácter contemplativo, basada en imágenes fijas, movimientos contenidos y una fuerte carga simbólica.
Emoción y confesiones
Uno de los momentos más intensos llegó antes de Mio Cristo piange diamanti, cuando Rosalía, visiblemente emocionada, expresó su vínculo con su ciudad: “Cantar en tu ciudad es la experiencia más intensa y gratificante que puedes vivir, pero también la que más te impone”.
La artista recordó además una anécdota con Peret sobre los nervios de actuar en Barcelona, subrayando la carga emocional de la velada: “Esta noche no es cualquier noche”, afirmó.
El “confesionario”
Uno de los momentos más esperados fue el segmento del “confesionario”, en el que Rosalía contó con la participación de la humorista Yolanda Ramos. La actriz, alternando catalán y castellano, compartió una anécdota sobre una cita fallida con humor y tono confesional, generando un momento de complicidad y risas entre el público.
Tras este bloque, destacó la interpretación de La perla, acompañada de un potente juego de sombras chinas entre la cantante y sus bailarines, uno de los pasajes más ovacionados de la noche.
Cierre del concierto
El tramo final del concierto reunió temas como Cuuuuuuute, Bizcochito y Despechá, antes del bloque final de Lux, con Novia robot, Focu ranni y Magnolias. La puesta en escena combinó momentos de intensidad visual con otros de mayor recogimiento, cerrando una actuación de fuerte carga emocional.
Debate y próximas fechas
El concierto también ha estado marcado por la polémica sobre el acceso de la prensa gráfica, tras las críticas de sindicatos y asociaciones de periodistas por el veto al fotoperiodismo en esta serie de actuaciones.
Con tres conciertos más programados en Barcelona los días 15, 17 y 18 de abril, todos con entradas agotadas, Rosalía consolida un inicio de gira que convierte el pop en una experiencia artística total.



