Cuba anuncia reformas económicas para liberalizar su modelo productivo en plena crisis

Díaz-Canel impulsa medidas de apertura y recortes estatales en medio de la crisis energética y la presión de Estados Unidos

Miguel Díaz-Canel
Miguel Díaz-Canel

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este viernes un conjunto de profundas reformas económicas destinadas a liberalizar y descentralizar el modelo productivo de la isla, en un contexto marcado por la creciente presión de Estados Unidos y una grave crisis energética y de abastecimiento.

En declaraciones emitidas por la televisión pública cubana, Díaz-Canel reconoció que el país atraviesa “tiempos en que hay que cambiar”, aunque intentó desvincular las reformas de los “ultimátums” procedentes de Washington, atribuyendo la decisión a “las exigencias de los tiempos actuales”.

Reformas para descentralizar la economía

El paquete de reformas anunciado por el Gobierno cubano supone una transformación profunda de un sistema económico tradicionalmente centralizado en el Estado. Entre las principales medidas destacan la reducción de la burocracia, la incorporación de empresas públicas al mercado cambiario, la eliminación de subsidios a ciertos productos y la autorización de inversiones de cubanos residentes en el exterior.

Además, el plan contempla la apertura del sector turístico a nuevos actores para reactivar la gestión hotelera tras la retirada de algunas empresas extranjeras. También incluye cambios en el sector inmobiliario y en el comercio exterior, permitiendo mayor participación de actores no estatales y eliminando progresivamente la intermediación estatal en importaciones y exportaciones.

Ajustes en el aparato estatal

El plan también contempla una reforma administrativa, con la eliminación de 7 de los 27 ministerios actuales para crear una estructura gubernamental “más ágil”. Además, se prevé una mayor flexibilización en sectores clave como la agricultura, el acceso a insumos y el sistema bancario. Díaz-Canel fue más cauteloso al referirse al papel del sector privado, aunque confirmó la apertura de “más sectores a actores no estatales” como parte de la nueva estrategia económica.

Crisis energética 

El anuncio llega en un momento de fuerte tensión interna. La isla enfrenta una severa escasez de petróleo que ha provocado apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana, además de restricciones en el transporte, la jornada laboral y el suministro de bienes básicos. La crisis ha derivado en descontento social con protestas puntuales.

La situación se ha visto agravada por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, especialmente tras la interrupción del suministro de crudo procedente de Venezuela, anteriormente principal proveedor energético de Cuba.

Contexto internacional 

Desde Washington, el presidente estadounidense Donald Trump ha mantenido una política de presión sobre Cuba, acompañada de señales de posible negociación, aunque condicionando cualquier acercamiento a la implementación de profundas reformas políticas y económicas en la isla. Paralelamente, el aumento de acciones legales y diplomáticas vinculadas a antiguos dirigentes cubanos, incluido Raúl Castro, ha incrementado la tensión regional y añadido mayor incertidumbre al escenario político cubano.

Un giro económico pendiente

Las reformas anunciadas por el Ejecutivo cubano deberán ser ratificadas en las próximas semanas por el Buró Político del Partido Comunista de Cuba y posteriormente por la Asamblea Nacional del Poder Popular, que tradicionalmente aprueba por unanimidad las propuestas del Gobierno.

Con este paquete de medidas, el Gobierno de La Habana busca dinamizar la economía, atraer inversión extranjera y reducir la dependencia del Estado, en lo que podría suponer uno de los giros económicos más importantes en décadas para el país caribeño.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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