El grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado la presentación de alegaciones contra el proyecto normativo que prevé la creación del denominado Consejo de la Lengua Catalana, un nuevo órgano impulsado por el Gobierno municipal del PSC que, según la formación, supone “más burocracia” y un nuevo instrumento para “arrinconar el castellano” en la administración local.
VOX considera que este nuevo consejo constituye una duplicidad innecesaria, al existir ya diferentes organismos municipales y autonómicos dedicados a la promoción del catalán, entre ellos la Comisionada de Uso Social del Catalán, el Centro de Normalización Lingüística de Barcelona y las mesas lingüísticas de distrito.
La formación critica además que en la elaboración del reglamento participen entidades vinculadas al independentismo, como Òmnium Cultural o Plataforma per la Llengua, y sostiene que el texto no garantiza la atención en condiciones de igualdad a los ciudadanos que utilizan el castellano.
Obsesión con el catalán
El concejal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Liberto Senderos, ha cargado contra la iniciativa al considerar que responde a una política de imposición lingüística. “El Ayuntamiento de Barcelona sigue obsesionado con imponer el catalán y borrar el español del espacio público. Ahora crea otro organismo más —y ya van demasiados—: el Consejo de la Lengua Catalana”, ha afirmado.
Senderos ha denunciado que este nuevo órgano supondrá, a su juicio, “más burocracia, más gasto público y más puestos para entidades separatistas y activistas de la imposición lingüística”.
El edil ha criticado también la falta de representación del bilingüismo existente en Barcelona. “En este proyecto no hay ni pluralidad, ni bilingüismo, ni respeto a la mitad de los barceloneses que hablan español. Solo hay propaganda, presión y exclusión”, ha señalado.
Alegaciones para defender la cooficialidad
Ante la tramitación del expediente administrativo, VOX ha registrado una serie de alegaciones con las que pretende garantizar, según explica la formación, “la cooficialidad, la libertad lingüística y el derecho de todos los ciudadanos a dirigirse al Ayuntamiento en la lengua que elijan”. “Sabemos que intentarán ignorarlas y que seguirán señalando el uso del español, pero no vamos a callarnos”, ha afirmado Senderos.
VOX ha anunciado que seguirá fiscalizando las partidas presupuestarias destinadas al nuevo organismo y que continuará denunciando cualquier medida que considere una “marginación del castellano” en la vida pública barcelonesa.



