La incorporación de Guinadell Orriols, hija de la alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, como agente interina de la Policía Local ha desatado una intensa polémica política y ha puesto bajo escrutinio el proceso de selección por un posible conflicto de intereses.
Durante el pleno municipal de este miércoles, la alcaldesa negó rotundamente cualquier trato de favor y defendió la legalidad del procedimiento. «No permitiré que se la acuse de ser una enchufada ni de tráfico de influencias ni de inmoralidad. Es falso», afirmó Orriols, rechazando las críticas de la oposición.
Un proceso bajo sospecha
La polémica se originó el pasado 11 de junio, cuando el Ayuntamiento de Ripoll aprobó por decreto de urgencia la contratación de agentes interinos alegando una falta de efectivos en la Policía Local. Las críticas surgieron porque Sílvia Orriols, como máxima responsable del cuerpo, participó en la designación del tribunal que evaluó a los aspirantes.
La oposición considera que esta actuación podría vulnerar el principio de imparcialidad previsto en la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público, al existir un vínculo familiar directo con una de las candidatas, y reclama aclaraciones sobre el procedimiento de selección.
La defensa de la alcaldesa
Orriols negó haber intervenido en la composición del tribunal, asegurando que su designación correspondió a los servicios técnicos municipales, y rechazó cualquier acusación de trato de favor hacia su hija.
La alcaldesa explicó que al proceso se presentaron 24 aspirantes, de los que 15 realizaron las pruebas y cinco las superaron. Según defendió, su hija obtuvo la mejor puntuación, especialmente en la entrevista personal. Aunque admitió que llegó a plantearse pedirle que renunciara ante la presión mediática, aseguró que finalmente decidió no hacerlo para no impedirle cumplir su vocación.
La oposición exige explicaciones
Las explicaciones de Orriols no han convencido a la oposición. Junts ha reclamado que la alcaldesa delegue las competencias en materia de seguridad para evitar que sea la responsable política directa de su hija dentro de la Policía Local.
Además, el concejal Ferran Raigon ha solicitado el expediente completo del proceso de selección y ha defendido que «las instituciones no solo deben ser imparciales, sino también parecerlo«, reclamando la máxima transparencia.
La polémica llega al Parlament
La polémica ha traspasado el ámbito municipal y ha llegado a la política catalana. El líder del PPC, Alejandro Fernández, criticó a Sílvia Orriols por considerar que el caso contradice el discurso de Aliança Catalana contra los privilegios de la «casta» política.
A través de las redes sociales, Fernández ironizó con que «cómo cambian las cosas cuando nos afectan a nosotros y a nuestras familias», mientras la oposición sigue reclamando mayor transparencia sobre el proceso de selección.



