Los SMS fraudulentos son una herramienta habitual de los ciberdelincuentes para robar datos y dinero. Para engañar a sus víctimas, se hacen pasar por bancos, empresas de paquetería o compañías de suministros.
El enlace, la trampa
La estafa sigue un patrón habitual: la víctima recibe un SMS que alerta de un supuesto problema urgente, como un paquete retenido, un pago pendiente o un corte de suministros. También pueden ofrecer falsos premios o regalos. En todos los casos, el objetivo es el mismo: lograr que la víctima pulse el enlace del mensaje.
Una web falsa
Al pulsar el enlace, la víctima puede acceder a una web falsa que imita a la empresa suplantada y que solicita datos personales o bancarios. Los estafadores también pueden pedir pagos o transferencias. Además, la información robada puede utilizarse posteriormente para cometer otros fraudes en nombre de la víctima.
Cómo detectarlo
Antes de pulsar un enlace, conviene revisar el mensaje y comprobar la dirección web. Hay que desconfiar de los SMS que pidan datos personales, información bancaria o pagos urgentes. Ante cualquier duda, lo mejor es contactar con la empresa mediante sus canales oficiales, nunca a través de los enlaces o teléfonos incluidos en el mensaje.
Qué hacer
Si recibes un SMS sospechoso, no pulses el enlace ni facilites ningún dato. Lo recomendable es borrarlo y bloquear el número. Si ya has dado información bancaria o realizado un pago, contacta con tu banco cuanto antes para proteger la cuenta y tratar de bloquear la operación.



