Los Mossos d’Esquadra investigan un ataque con cuchillo en un piso de la Gran Via de les Corts Catalanes de Barcelona que ha dejado cuatro personas heridas. El presunto agresor, también herido, permanece en estado crítico tras lanzarse desde la ventana de un cuarto piso al llegar la policía.
Los hechos ocurrieron sobre las 7.30 horas de este domingo, 6 de septiembre, en un edificio situado junto al edificio de la Campana, en el barrio de la Marina de Port, en Sants-Montjuïc. En el piso convivían tres hombres y esa noche también se había quedado a dormir la pareja de uno de ellos.
Apuñala a su compañero
Según las primeras pesquisas, uno de los compañeros de piso entró en la habitación donde dormía la pareja y apuñaló a su compañero, por motivos que todavía se desconocen. La víctima recibió ocho cuchilladas y fue trasladada al hospital en estado grave, aunque no se teme inicialmente por su vida.
La pareja del herido intentó frenar el ataque y sufrió varios cortes en la espalda. El tercer compañero de piso también acudió al escuchar los gritos y trató de separar a los dos hombres, pero resultó herido de carácter leve.
Se lanza desde un cuarto piso
Tras el ataque, el presunto agresor se autolesionó con el mismo cuchillo. Las víctimas alertaron al 112 y varias patrullas de los Mossos d’Esquadra acudieron al inmueble. Al ver llegar a los agentes, el hombre se lanzó desde una ventana del cuarto piso y cayó a la acera.
Los servicios de emergencias atendieron a los cuatro heridos. El presunto agresor fue trasladado a un hospital en estado crítico, mientras que las otras tres personas presentaban heridas de distinta consideración.
Los Mossos investigan el ataque
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar el motivo de la agresión. Las pesquisas se encuentran todavía en una fase inicial y, debido al estado de los dos hombres implicados, los agentes solo han podido tomar declaración a la mujer que estaba presente durante los hechos.
Los investigadores también estudian si el presunto agresor podría padecer algún problema de salud mental, aunque esta hipótesis todavía no ha sido confirmada oficialmente y no se ha establecido como causa del ataque.



