La expansión del mercado de la marihuana en Cataluña ha elevado el riesgo de corrupción policial vinculada al narcotráfico, según ha advertido el jefe de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, Ramon Chacón.
Durante una jornada sobre criminalidad organizada y corrupción pública, Chacón ha señalado que el aumento de los cultivos de marihuana ha cambiado el escenario del narcotráfico, ya que estas plantaciones están más repartidas por el territorio, lo que incrementa el contacto entre las redes criminales y los agentes policiales.
Más contacto con las mafias
La expansión de los cultivos de marihuana ha aumentado los puntos de contacto entre organizaciones criminales y agentes policiales, facilitando posibles intentos de captación para obtener información sobre investigaciones y operaciones, según Ramon Chacón.
El comisario ha explicado que los Mossos desarticularon 98 organizaciones y grupos criminales el último año, 20 de ellas consideradas organizaciones criminales. En dos de estas estructuras se detectó la implicación de agentes que facilitaban información a las redes.
Un escenario diferente
Chacón ha explicado que los Mossos estaban históricamente menos expuestos a determinados riesgos de corrupción vinculados al narcotráfico, ya que los principales puntos de entrada de cocaína y hachís se concentran en puertos y zonas costeras, donde tienen mayor presencia otros cuerpos estatales.
Sin embargo, el auge de los cultivos de marihuana ha trasladado parte de la actividad criminal al interior de Cataluña, aumentando el contacto de los Mossos con las organizaciones dedicadas al narcotráfico y, con ello, su exposición a posibles intentos de corrupción.
Control interno
Chacón ha señalado que los Mossos investigan cada año a agentes sospechosos de posibles vínculos con el tráfico de drogas y reciben informaciones sobre relaciones entre policías y organizaciones criminales.
Ante este riesgo, ha destacado el trabajo de Asuntos Internos y del área de anticorrupción, junto con las fiscalías especializadas y otros organismos de control, como herramientas para detectar casos de corrupción y prevenir intentos de captación de agentes.
El decomiso como herramienta
La fiscal Belén Martínez ha defendido la necesidad de combatir la corrupción más allá de las sanciones económicas y ha señalado las dificultades que plantean delitos como el soborno, la prevaricación y el tráfico de influencias.
Martínez ha destacado el decomiso de bienes como una herramienta clave para actuar sobre los beneficios obtenidos mediante actividades delictivas y ha reclamado iniciar las investigaciones patrimoniales desde el comienzo de las actuaciones.



