Alerta en Barcelona por una nueva convocatoria de saqueos en Halloween: Telegram cierra los grupos de Blocs

Los Mossos investigan quién está detrás de los llamamientos a atacar comercios el 31 de octubre y preparan medidas judiciales para identificar a los organizadores tras los disturbios que dejaron 132 detenidos, 89 de ellos menores

Imagen de los disturbios en el centro de Barcelona.

La preocupación vuelve a crecer entre los Mossos d’Esquadra ante la posibilidad de que Barcelona viva una nueva jornada de disturbios y saqueos el próximo sábado 31 de octubre, coincidiendo con la celebración de Halloween y la Castanyada. Diversos grupos de Telegram y WhatsApp están difundiendo convocatorias para concentrarse en el centro de la capital catalana y repetir los ataques contra establecimientos comerciales registrados el pasado fin de semana.

La policía catalana mantiene bajo vigilancia estos canales de mensajería, aunque todavía desconoce quién está detrás de los llamamientos y cuál puede ser su capacidad real de movilización. La principal preocupación de los investigadores es que los organizadores consigan reunir nuevamente a cientos de jóvenes y provocar altercados en las principales zonas comerciales de Barcelona.

La Comisaría General de Información de los Mossos ha conseguido que Telegram bloquee varios de los canales vinculados al movimiento autodenominado Blocus BCN. El primero de ellos fue clausurado durante la madrugada de este martes, después de que los agentes solicitaran su retirada a través de la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos en Internet del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).

Sin embargo, los organizadores no tardaron en abrir otro canal que, a primera hora de la mañana, ya reunía a más de 2.500 usuarios. Este segundo grupo también fue bloqueado durante la tarde del martes, aunque los investigadores han detectado la aparición de nuevos espacios de comunicación.

De negro y con máscaras de Halloween

Los mensajes difundidos en estos canales han encendido las alarmas policiales. Aunque los administradores aseguran que pretenden organizar una manifestación pacífica, sus instrucciones apuntan, según fuentes policiales citadas por El Nacional, a posibles ataques contra establecimientos comerciales. En uno de los comunicados, el administrador del grupo recomienda a los participantes acudir vestidos de negro y con máscaras de Halloween. También anuncia que durante la jornada del sábado se facilitarán direcciones de supuestas cafeterías a las que acudir a «tomar un café».

Los investigadores interpretan estas expresiones como mensajes en clave para señalar los comercios que podrían convertirse en objetivos de saqueos.

Los responsables del canal aseguran, además, que los desplazamientos hacia estos establecimientos se coordinarán mediante grupos privados a los que únicamente se podrá acceder después de superar un filtro destinado a evitar infiltraciones policiales. Pese a estas instrucciones, los administradores insisten en que no promueven la violencia y se desvinculan de los posibles actos vandálicos que puedan cometer los participantes.

En sus mensajes también expresan su rechazo al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusan de estar robando a los ciudadanos, y reclaman el acceso a una vivienda y una sanidad dignas. Los convocantes sostienen que las protestas convencionales no sirven para conseguir sus reivindicaciones.

132 detenidos, 89 de ellos menores

La nueva convocatoria llega después de los graves disturbios registrados el pasado fin de semana en Barcelona, cuando cientos de jóvenes acudieron a una concentración organizada a través de las redes sociales y protagonizaron ataques contra comercios, robos y daños en el mobiliario urbano. Según el último balance recogido en la información policial, los incidentes se saldaron con 132 detenidos, de los que 89 eran menores de edad.

Los altercados desbordaron las previsiones iniciales de los Mossos, que tuvieron que desplegar decenas de agentes antidisturbios para contener los actos vandálicos. La investigación se desarrolla ahora en dos frentes. Por un lado, la Comisaría General de Información trata de identificar a los responsables de las convocatorias y determinar si existía algún tipo de organización previa entre los participantes. Por otro, las unidades de investigación de Barcelona trabajan para esclarecer los robos, saqueos y daños concretos cometidos durante los incidentes.

Los Mossos preparan además diligencias judiciales para solicitar autorización con la que poder identificar a las personas que administran los canales de Telegram y WhatsApp utilizados para organizar las concentraciones.

Telegram bloquea los canales por incitación a la violencia

Telegram ha confirmado el cierre de varios grupos vinculados a Blocus por incumplir las condiciones de uso de la plataforma. La compañía ha defendido el derecho de los ciudadanos a expresarse libremente y manifestarse de manera pacífica, pero ha advertido de que las incitaciones a la violencia y a causar daños materiales están expresamente prohibidas.

Mientras continúan apareciendo nuevos canales, los Mossos mantienen su vigilancia digital ante una convocatoria cuyo alcance todavía resulta incierto. La principal incógnita es si los llamamientos del próximo sábado conseguirán reproducir la movilización que desembocó en los disturbios del pasado fin de semana.

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