Los demócratas arrebatan a Trump el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato

El Partido Demócrata conquista ambas cámaras y logra victorias en bastiones republicanos, mientras prepara investigaciones sobre la Administración Trump

Donald Trump
Donald Trump

El Partido Demócrata ha conseguido arrebatar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de mitad de mandato, asestando un revés electoral a Donald Trump. Los demócratas han logrado imponerse en estados tradicionalmente conservadores como Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Kansas, Iowa y Ohio, además de conservar escaños clave en Georgia y Nuevo Hampshire.

La nueva mayoría permitirá a la oposición controlar la agenda del Congreso, impulsar investigaciones sobre la Administración Trump y revisar sus principales políticas. Entre sus prioridades figuran medidas para combatir el encarecimiento de la vida y mejorar el acceso a la sanidad y la vivienda.

Los demócratas ganan en bastiones republicanos

Entre las principales victorias demócratas destaca la de Texas, donde James Talarico ha derrotado al republicano Ken Paxton y Gina Hinojosa ha ganado la carrera por la gubernatura. El partido también se ha impuesto en Carolina del Sur, con Annie Andrews; Kansas, donde Adam Hamilton ha logrado un escaño que los demócratas no conseguían desde 1932; Ohio, con Sherrod Brown, y Carolina del Norte, con Roy Cooper. También ha arrebatado escaños a los republicanos en Iowa y Maine.

Por su parte, Jon Ossoff ha revalidado su escaño en Georgia y Chris Pappas ha permitido a los demócratas conservar uno clave en Nuevo Hampshire. Los republicanos, en cambio, han mantenido parte de su apoyo en Florida, donde Ashley Moody ha defendido su puesto en el Senado y Byron Donalds ha ganado las elecciones a gobernador.

Una ofensiva contra Trump

La nueva mayoría en el Congreso permitirá a los demócratas poner en marcha una iniciativa de cien días para investigar la gestión de Donald Trump y exigir responsabilidades a su Administración. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, ha situado entre sus prioridades reducir el precio de los alimentos y la gasolina, mejorar el acceso a la sanidad y facilitar la vivienda.

Además, los demócratas podrán promover procedimientos de impeachment contra Trump o miembros de su equipo. Para destituir al presidente, sin embargo, necesitarían que la Cámara de Representantes aprobase los cargos y que dos tercios del Senado votasen a favor de la condena.

La economía pasa factura

El coste de la vida y el aumento de los precios han sido algunos de los principales factores de descontento entre los votantes. Según los sondeos, casi dos tercios responsabilizan a Trump del encarecimiento, mientras que la guerra con Irán, que ha elevado los costes energéticos, también ha generado críticas dentro del Partido Republicano. Algunos aliados del presidente consideran que el conflicto ha perjudicado electoralmente a su formación y no descartan cambios en el equipo de Gobierno.

Trump siguió el recuento desde la Casa Blanca y atribuyó parte de la derrota a su ausencia en las papeletas. Además, ha advertido de que utilizará su poder de veto para frenar las iniciativas demócratas. Aunque el nuevo Congreso permitirá a la oposición fiscalizar su gestión, los demócratas necesitarán apoyos adicionales para alcanzar los 60 votos exigidos en el Senado para cerrar el debate de la mayoría de las leyes.

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