La Guardia Civil ha descabezado en Barcelona una sofisticada organización criminal que mezclaba el engaño afectivo con el fraude financiero. En el marco de la operación “Varkov”, los agentes han detenido a tres personas acusadas de mover cerca de 760.000 euros a través de más de 500 operaciones bancarias ilícitas, provocando un agujero económico que roza el medio millón de euros.
El modus operandi combinaba la frialdad del blanqueo con la manipulación emocional. La investigación arrancó con la denuncia de una mujer que fue presionada por su propia pareja sentimental para invertir en un supuesto proyecto inmobiliario de alta rentabilidad. Según la Benemérita, el principal investigado fingió una relación afectiva durante años para ganarse la confianza de la víctima y saquear sus ahorros bajo la promesa de negocios que nunca existieron.
Testaferros y 33 cuentas bloqueadas
La trama no actuaba sola. El cabecilla contaba con el apoyo de un socio empresarial y un testaferro encargado de ocultar el rastro del dinero. Para dar apariencia de legalidad, utilizaban un entramado de sociedades interpuestas con un flujo de capital totalmente incompatible con su actividad declarada.
En los registros efectuados en Barcelona —dos viviendas y una oficina—, los agentes han intervenido: dos vehículos de alta gama, 33 cuentas bancarias, seis inmuebles y abundante documentación de contratos simulados. La operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 30 de Barcelona, continúa abierta. A los detenidos se les imputan delitos de estafa agravada, apropiación indebida y blanqueo de capitales.



