El eurodiputado electo de Junts, Toni Comín, ha rechazado de nuevo las acusaciones de acoso sexual y psicológico que se le atribuyen, a pesar de la existencia de un informe preliminar del Parlamento Europeo que considera que hay “pruebas suficientes” para que el caso pueda ser llevado ante la justicia ordinaria.
Investigación interna y denuncias
El documento, adelantado por el diario Ara, recoge los resultados de una investigación interna iniciada tras la denuncia de un exasistente parlamentario en enero de 2025. Posteriormente, se sumó una segunda denuncia de una asesora que habría sufrido un episodio de violencia física durante una discusión con Comín.
La resolución del Parlamento Europeo, fechada el 29 de septiembre, considera que los testimonios recabados son “creíbles” y avalan las acusaciones, que podrían constituir acoso sexual y psicológico según la normativa comunitaria.
Reacción de Comín
En un comunicado, Comín reiteró que las acusaciones son “completamente falsas” y afirmó que dispone de pruebas y testimonios que demostrarían la falta de fundamento de las denuncias. Criticó que no se le haya comunicado formalmente el resultado ni se le haya dado oportunidad de defenderse, denunciando que el procedimiento no ha garantizado el principio de contradicción entre las partes.
El eurodiputado advirtió que se reserva el derecho de emprender acciones legales contra quienes considera responsables de una denuncia falsa con fines difamatorios.
Limitaciones del procedimiento
El informe del Parlamento Europeo tiene carácter preliminar y administrativo, dado que Comín no ha podido tomar posesión de su acta de eurodiputado, ya que debería regresar a Madrid y se arriesga a ser detenido. Esto limita la capacidad sancionadora de la Eurocámara, aunque mantiene la validez de las conclusiones en caso de que Comín obtenga el escaño en el futuro.
La Eurocámara se ofreció a sufragar los gastos judiciales si los denunciantes decidían acudir a los tribunales, aunque estos optaron por trasladar el caso al partido.
Posición de Junts y la Comissió de Garanties
Desde Junts, se indicó que el caso se encuentra bajo revisión de la Comissió de Garanties, presidida por Josep Pagès, encargado de velar por el cumplimiento del código ético del partido y de dirimir conflictos internos. Durante cinco meses no se ha contactado con los denunciantes ni se han tomado medidas cautelares, y Comín continúa siendo miembro activo del partido, participando incluso en la comisión permanente del lunes pasado. Junts ha reiterado que ofrecerá una valoración cuando la comisión emita su pronunciamiento.
Detalles de los hechos denunciados
Según el denunciante principal, que trabajó siete años como asesor en Bruselas para Junts, los hechos incluyen tocamientos, insinuaciones sexuales, interrogatorios sobre su vida privada y propuestas de tríos, además de malos tratos laborales y amenazas de despido. Algunos de los episodios se habrían producido en una casa alquilada por Comín en Paçà, Rosellón (Francia) durante los preparativos de las elecciones europeas de junio de 2024.
Situación judicial y futuro político
El caso sigue en curso y Junts mantiene a Comín en un segundo plano a la espera de la evolución de su situación judicial, especialmente de lo que pueda resolver el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la aplicación de la amnistía.
El informe preliminar de la Eurocámara considera que, en caso de que Comín obtenga el escaño, las conclusiones seguirían siendo válidas y podrían reactivarse.





