El caso de la agresión a un joven con discapacidad en L’Arboç suma un nuevo capítulo tras la paliza sufrida por uno de los supuestos autores del ataque ocurrido el pasado 24 de marzo. Los hechos tuvieron lugar este martes, 31 de marzo, cuando un grupo de personas lo localizó y lo agredió en plena calle, en lo que apunta a un posible acto de venganza.
La agresión
Según las primeras informaciones, la agresión fue grabada en vídeo y difundida posteriormente en internet, presuntamente por un amigo de la víctima inicial. En las imágenes se observa cómo el joven es acorralado y acaba en el suelo pidiendo que detengan la paliza.
El joven herido fue evacuado al hospital con diversas lesiones. A pesar de la contundencia de la agresión, su vida no corre peligro, según fuentes sanitarias.
Investigación
La policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, ha iniciado una investigación para identificar a los responsables de esta segunda agresión, que podría estar directamente relacionada con la difusión del primer ataque y un posible ajuste de cuentas.
Fuentes cercanas al caso señalan que el joven apaleado sería uno de los implicados en la agresión al chico con discapacidad, y que además estaría fugado de un centro de menores de Santa Oliva. Por el momento, las autoridades no han confirmado su identidad ni más detalles.
Detenciones previas
Días antes, tres jóvenes, dos de ellos menores, fueron detenidos por su participación en la agresión inicial, ocurrida en un parque de la avenida de Tarragona. En el vídeo viral, se veía cómo la víctima era golpeada, humillada y obligada a besar el pie de uno de los agresores antes de ser robada.
Refuerzo policial
Los Mossos mantienen abiertas ambas investigaciones y han reforzado la presencia policial en la zona para evitar nuevos incidentes y frenar una posible escalada de violencia derivada del caso.
Reacciones en redes
La difusión del vídeo de esta segunda agresión ha provocado una fuerte reacción en redes sociales, donde las imágenes se han hecho virales en pocas horas. Numerosos usuarios han mostrado su apoyo a los agresores del presunto implicado, justificando la acción como una defensa hacia el joven con discapacidad.
Sin embargo, también han surgido voces críticas que condenan lo ocurrido y advierten del peligro de normalizar la violencia como forma de justicia. Estos usuarios insisten en que este tipo de actos solo contribuyen a agravar la situación y reclaman que sean las autoridades quienes actúen.



