La líder de Aliança Catalana, Silvia Orriols, ha sido la protagonista involuntaria de la Patum de Berga, donde ha recibido una gran pitada al salir al balcón del Ayuntamiento junto a la concejal de BeGI, Judit Vinyes. Orriols ya había indicado horas antes en su perfil de X que la CUP había repartido 2.000 silbatos para recibirla en la Patum: «Qué manera de malgastar recursos y de llenar de plásticos innecesarios el mundo».
Lo cierto es que, tal y como estaba previsto, la alcaldesa de Ripoll y diputada autonómica de AC ha sido recibida con abucheos y con el lema de «boti, boti, boti, feixista el qui no boti». En la plaza, muchos de los participantes en la fiesta han mostrado pancartas con lemas como «no al racismo», «Berga libre de racismo y odio» y «fuera el racismo de nuestros pueblos».
Insultos machistas
En su cuenta de X, Sílvia Orriols se ha referido a los promotores de la protesta como «sectarios que no estiman las tradiciones, que las instrumentalizan y las menosprecian». La líder de AC ha denunciado que fue gravemente insultada con palabras como «puta», «rata» y «guarra». Algo de lo que ha responsabilizado a «la extrema izquierda feminista».
A pesar de lo sonoro de la protesta, en redes como X muchos usuarios han mostrado su rechazo a lo sucedido. Algunos perfiles han recordado que la Patum es una celebración netamente catalana en la que no caben este tipo de protestas: «La Patum es un ritual de pueblo. No una asamblea de depuración ideológica».
Críticas de Junts
Otros, por el contrario, se han pronunciado en contra de Orriols. Ha sido el caso del diputado de Junts Salvador Verges: «Supongo que una mala tarde la puede tener cualquiera».







