Ensayo cargado de misticismo y teoría. Vasili Kandinski resulta esencial para comprender la dimensión espiritual de la vanguardia europea. Su obra «Sobre lo espiritual del arte» (Rialp) fue visionaria porque explora la conexión entre la psicología del color y la necesidad interior del artista. Explica que toda obra de arte es hija de su tiempo, y a menudo madre de nuestros propios sentimientos. De ahí que cada periodo cultural produzca su propio arte, que ya no podrá repetirse. En el mejor de los casos, el intento de revivir los principios artísticos del pasado solo pueden crear formas similares, con lo que la obra queda desprovista de alma para siempre.
«Ya se ha dicho que el arte es hijo de su tiempo. Un arte así solo puede repetir artísticamente lo que ya satisface claramente la atmósfera de esa época. Este arte, que no alberga potencial alguno para el futuro, que, por lo tanto, solo es hijo de su tiempo y nunca se convertirá en la madre del futuro, es un arte castrado. Es efímero y muere moralmente en el momento en que cambia la atmósfera que lo originó», afirmó. Vasili Kandinski (1866-1944) fue uno de los pioneros del arte abstracto y un teórico fundamental de la modernidad.
Arte nuevo y pasado
Lideró en Múnich el grupo Der Blaue Reiter (El Jinete Azul) con Franz Marc, donde tuvo lugar la transformación del expresionismo alemán. Fue profesor de la influyente escuela Bauhaus. Su obra y su pensamiento, marcados por la búsqueda de una armonía universal, transformaron el lenguaje de las artes plásticas del siglo XX.
Para él las dos similitudes entre el arte nuevo y las formas de periodos pasados eran diametralmente opuestas. La primera es externa y, por tanto, no tiene porvenir. La segunda es interna y, por tanto, alberga la semilla del futuro. En la tentación materialista el alma refinada por la lucha, sufre, se eleva. ¿Hacia dónde clama el alma del artista cuando también ella ha participado activamente en la creación? ¿Qué quiere proclamar? Dividido en dos partes, «Aproximación general» y «La pintura» establece un paralelismo revolucionario entre la pintura y la música. Rico en misticismo y rigor teórico, el lector descubrirá una pieza clave para comprender el giro espiritual de la vanguardia europea.



