El mercado de la vivienda en España comienza a ralentizarse tras meses de intensa actividad. Entre abril y junio, la compraventa de viviendas cayó un 5,7% respecto al trimestre anterior, con 167.934 operaciones registradas. Este descenso supone el segundo trimestre consecutivo de bajadas y sitúa las ventas en su nivel más bajo desde finales de 2024. En comparación con el mismo periodo del año anterior, la caída fue del 2,3%.
La obra nueva cae más
La caída de las compraventas afectó sobre todo a la vivienda nueva, que registró un descenso del 11,5% entre abril y junio, con 34.919 operaciones. La vivienda de segunda mano también redujo sus ventas, aunque en menor medida, con una bajada del 4% y 133.015 operaciones.
Precios en máximos
Aunque las ventas han disminuido, los precios de la vivienda continúan al alza. El precio medio del metro cuadrado alcanzó los 2.487 euros, un 9,2% más que hace un año. La vivienda usada fue la que más aumentó su valor, mientras que la obra nueva registró una ligera bajada. Madrid, Baleares y el País Vasco siguieron siendo las zonas con los precios más elevados, junto con San Sebastián, Madrid y Barcelona como las capitales más caras.
Menos ventas en España
La desaceleración del mercado inmobiliario afectó a gran parte de España. Quince comunidades autónomas y 34 provincias registraron menos compraventas que en el trimestre anterior, en un contexto marcado por la falta de oferta y las dificultades de acceso a la vivienda.
Más compradores extranjeros
A pesar del descenso de las compraventas, los compradores extranjeros siguen ganando peso en el mercado. Entre abril y junio adquirieron más de 26.800 viviendas, cerca del 16% del total, el porcentaje más alto registrado hasta ahora. Los británicos lideraron las compras internacionales, seguidos por neerlandeses y alemanes, con una especial presencia en Baleares y la Comunidad Valenciana.
Las hipotecas bajan
El mercado hipotecario también mostró una ligera desaceleración en el segundo trimestre, con 129.240 hipotecas firmadas, un 3,3% menos que entre enero y marzo. Aun así, el importe medio de los préstamos aumentó hasta los 176.453 euros, reflejando que el acceso a la vivienda sigue siendo costoso pese a la reducción de operaciones.
Un mercado tensionado
Los datos reflejan un mercado inmobiliario con menos operaciones, pero con precios que continúan aumentando. La escasez de viviendas disponibles y la elevada demanda, especialmente de compradores extranjeros, mantienen la presión sobre los precios pese a la ralentización de las compraventas.



