Tras las sonadas declaraciones de David Madí, sin cargos pero siempre muy influyente en el mundo post convergente, señalando la conveniencia de acercarse a Orriols tanto de cara a las municipales como a las autonómicas, han sido Josep Rull y Jordi Turull los encargados de marcar distancias con un discurso coordinado de rechazo a Sílvia Orriols y Aliança Catalana, en sus intervenciones de esta misma semana en la Universitat Catalana d’Estiu (UCE) de Prada de Conflent.
Este endurecimiento del tono hacia AC se produce ante el fuerte crecimiento de Aliança, ya ampliamente por encima de Junts en las encuestas, y en un momento de debate interno en Junts sobre si acercarse o aislar a Orriols. Rull y Turull representan la línea oficial de distanciamiento claro y combate ideológico, aunque sin renunciar a hablar de los “retos demográficos” que alimentan el auge de Aliança.
Puntos principales que comparten Rull y Turull –
- Amenaza interna al independentismo: Ambos presentan a Aliança como un peligro que llega “desde dentro” del propio movimiento independentista (a diferencia de Vox, que es españolista). Turull lo resume con la frase: “Por primera vez la amenaza a la nación llega desde dentro”.
- Etnicismo / discurso de odio y división: Rull habla de “etnicismo” que hace “inviable la nación y el proyecto de independencia”. Turull habla de “discursos de odio y división”, “odio al diferente”, “bunquerización cultural” y una “peligrosa enmienda a la totalidad” de los valores históricos del catalanismo (democracia, libertad, cohesión social, tradición humanista y cristiana). Ambos coinciden en que este planteamiento aleja de la independencia y erosiona la convivencia.
- Incompatibilidad con el catalanismo tradicional: Reivindican la idea pujolista de “Catalunya, un sol poble” (“és català qui viu i treballa a Catalunya”). Presentan a Aliança como una “esmena a la totalitat” a ese modelo integrador.
- Llamada a combatir / batallar: Rull: hay que liderar la batalla; si no, la gente tomará “atajos terribles basados en el populismo y la deshumanización”. Turull: hay que “batallar” contra la extrema derecha (española y catalana). El mensaje va tanto hacia fuera como hacia dentro de Junts (a las bases tentadas por ese discurso).
- Gestión de la inmigración desde Cataluña: Ambos reclaman competencias plenas en inmigración para la Generalitat, como respuesta catalana (integración + gestión) frente al discurso excluyente de Orriols.
Francamente no auguro éxito a esta postura de alejamiento de Orriols. Los alcaldes de Junts no la comprarán porque van a necesitar a Orriols para seguir tocando poder. Además la tendencia general en toda Europa casa con los posicionamientos duros frente a la inmigración y en este sentido Orriols lleva mucha ventaja a los de Puigdemont que han tonteado demasiado tiempo con posiciones propias de la izquierda woke. Sostener a Sánchez y pedir control de la inmigración es una contradicción insalvable-



