España enfila el último cuatrimestre del 2026 en un entorno económico peligroso para las cuentas del Estado, y de los ciudadanos. Ciertamente, la situación es mucho más crítica en el entorno político… pero aquí nos toca explicar qué está pasando en el mundo del dinero.
El mes de agosto nos ha traído un IPC interanual del 4,3%: en el período de 12 meses desde 31.08.2025 hasta 31.08.2026 el coste de la vida ha subido ese 4,3%. Es un dato malísimo, que ya se venía presagiando: el interanual en junio fue el 3,2% y en julio el 3,6%.
Para encontrar un dato peor que este 4,3% hay que remontarse a febrero de 2023. Y, aún así, el año 2023 terminó con un IPC del 3,1%. El 2024 con un 2,8%. El 2025 con un 2,9%. Visto el camino que llevamos, el IPC del 2026 tiene mala pinta. Recordemos que el objetivo correcto a medio plazo fijado por el Banco Central Europeo (BCE) es el 2%.
LAS CAUSAS DE LA SUBIDA DEL IPC
¿Por qué nuestro IPC sube tanto? Muy sencillo: en los últimos meses se han disparado los precios del petróleo, del gas y, consecuentemente, de la electricidad, componentes que ponderan mucho en el IPC. El barril de petróleo Brent ha pasado de 68 $/barril a final de agosto de 2025 hasta 90 $ a final de agosto de 2026 (96 $ hoy). El gas en Europa ha subido un 160% desde principios de año y está en máximos desde 2022 (70€ MWh).
Y ¿por qué se ha disparado el precio del petróleo, gas y electricidad? Tampoco es difícil responder a esto. Hace cuatro años y medio que Rusia invadió Ucrania. Y el mundo occidental ha restringido la compra de petróleo y gas ruso. Esta guerra continúa con sombrías perspectivas. Por si eso fuera poco, EEUU lleva enfangado 6 meses en una guerra con Irán, lo que ha bloqueado el tráfico de petróleo por el golfo Pérsico. Con tales shocks sobre la oferta es natural que suban los precios. Y no se vislumbra un final próximo ni en Ucrania ni en Irán. Lógicamente, el clima geopolítico global es de gran incertidumbre. Y los precios suben.
QUÉ HA PASADO CON EL IPC FUERA DE ESPAÑA
El IPC de la Eurozona a final de agosto es el 3,3%, 4 décimas más que en julio. En EEUU no hay todavía datos de agosto. En julio su IPC fue el 3,4%, una décima menos que el mes anterior.
El 4,3% de España es notablemente peor que el de nuestro entorno. Algo estamos haciendo mal.
QUÉ PASA CON LOS TIPOS DE INTERÉS DE LOS BANCOS CENTRALES
La misión principal de los Bancos Centrales es asegurar la estabilidad monetaria. Una inflación excesiva es lo peor que le puede pasar a una moneda. Cuando el IPC supera el 2% durante varios meses, el diagnóstico suele ser que la economía está recalentada por un exceso de demanda y que es necesario enfriarla. Para eso, se suben los tipos de interés de los depósitos y préstamos del BCE con los Bancos. La consecuente restricción del crédito suele provocar ese enfriamiento.
El BCE, en su reunión de junio de 2026 fijó en el 2,25% el tipo de interés para los depósitos que hacen los demás bancos en el BCE. Anteriormente era el 2%. En julio mantuvo ese 2,25%. ¿Qué hará en su reunión el próximo día 10? Los analistas prevén que ese tipo suba 25 puntos hasta el 2,50%.
La Reserva Federal de EEUU paga el 3,60% por los depósitos de los Bancos. Se prevé que antes de fin de año este tipo suba 25 puntos.
Hay que decir que, ante una inflación como la actual, que no es de demanda sino de oferta, la subida de tipos no es buena idea. Lo que se consigue es debilitar la economía sin que bajen los precios. Ellos sabrán lo que hacen.
QUÉ PASA CON LOS TIPOS DE INTERÉS DE LA DEUDA PÚBLICA
En este escenario de inflación creciente, consecuente subida de tipos, incertidumbre global, déficits altos y sobre-endeudamiento excesivo en todos los países, ¿cómo se comportan los inversores en deuda pública? Lógicamente, demandando mayores tipos de interés: en las subastas mandan los inversores. Así, la subida de tipos es constante en los últimos meses.
Los datos son elocuentes: el bono alemán a 10 años pagaba el 31.08.2025 el 2,66%. Este 30.08.2026 pagaba el 3,34%. Es una subida de un 26%.
El bono español a 10 años tiene que pagar un poco más pues nuestra solvencia es inferior a la alemana. Ese poco más es la prima de riesgo, que actualmente está en 43 puntos básicos. Así pues, pagamos el 3,77%. Es un tipo elevado. Las Letras del Tesoro a 1 año están hoy al 2,85%.
Lo mismo pasa en EEUU. Su bono a 10 años pagaba el 01.09.2025 el 4,09%. Este 01.09.2026 paga el 4,80%.
QUÉ PASA CON EL EURIBOR
La subida de los tipos de interés del BCE provoca la subida del Euribor a 1 año, tipo de referencia que determina la cuota de los préstamos hipotecarios a tipo variable. De septiembre de 2025 a septiembre de 2026 el Euribor ha pasado de 2,17% al 3,07%.
LOS ESTACAZOS QUE SE AVECINAN
1.Los incrementos salariales no cubrirán el coste de la vida. Es posible que terminemos 2026 con un IPC en torno al 4%. Los incrementos salariales del 2027 no van a compensar toda esa subida. El nivel de vida de la gente bajará.
2.Pago de pensiones: mayor agujero para el Estado. Si el IPC actual del 4,30% persiste, la factura de las pensiones subirá peligrosamente. Las pensiones se suben aplicando la media de los IPC interanuales desde diciembre de 2025 a noviembre de 2026. Esta media puede ser el 3,50%.
Las prestaciones económicas de la Seguridad Social alcanzan la tremenda cifra de 240.000 M en 2026. Un incremento del 3,5% en 2027 supone un aumento de gasto de 8.400 M (2.000 M más que en 2026). Mal asunto. Las pensiones necesitan un ajuste serio.
3.Pago de intereses de la Deuda Pública: otro agujero. El volumen de nuestra Deuda Pública, a junio 2026, era 1,763 billones. Son 73.000 M más que un año antes. Eso significa que nuestra Deuda ha crecido 6.000 M al mes, es decir, 200 M diarios. Esto lleva el ADN de Pedro Sánchez. Es imposible seguir así.
Lo malo de esta descomunal deuda es la cantidad de intereses a pagar. Los tipos de interés se están disparando y eso nos obligará a pagar en 2027 una cantidad de intereses en torno a 50.000 M, un 2,8% del PIB (supera el presupuesto de Defensa). Mal asunto.
4.Incremento de la cuota en hipotecas a tipo variable. Los que contrataron préstamos hipotecarios a tipo variable se van a llevar un disgusto con la subida del Euribor. En una hipoteca con un capital pendiente de 150.000 euros a 25 años la cuota mensual sube de 648€ a 717€ (69€ más al mes).



