Los nuevos Stadler 453 de Cercanías Madrid, que Óscar Puente definió como los «trenes del futuro», han entrado al taller menos de tres semanas después de estrenarse. Según fuentes ferroviarias citadas por El Mundo, tres unidades quedaron apartadas el 10 de septiembre después de que una de ellas sufriera una incidencia que habría dejado solo el 50% de la capacidad de frenada. Las otras dos habrían sido inmovilizadas por precaución. Las mismas fuentes también apuntan a posibles problemas en la comunicación entre los distintos coches.
Renfe lo atribuye a ajustes
Los nuevos trenes comenzaron a circular el 24 de agosto en la línea C-7 de Cercanías Madrid, tras completar los trámites de homologación, las pruebas y la formación de los maquinistas. El 31 de agosto, Puente los presentó oficialmente en Príncipe Pío y los definió como «el futuro», destacando su capacidad, accesibilidad y tecnología. Ahora, varias unidades han tenido que pasar por el taller para ser revisadas.
Renfe niega una retirada
Renfe asegura que la entrada de los trenes al taller responde a revisiones y ajustes habituales tras su puesta en servicio y niega que implique su retirada de circulación. La operadora tampoco confirma el número de unidades afectadas ni que las revisiones estén relacionadas con los frenos. Las fuentes ferroviarias citadas por El Mundo, sin embargo, consideran especialmente relevante la incidencia y señalan que un tren no puede circular con solo el 50% de su capacidad de frenada disponible.
1.306 millones de inversión
Los Stadler 453 forman parte del plan de renovación de la flota de Cercanías. El contrato, adjudicado a Stadler en 2021 por 59 trenes, se amplió posteriormente hasta 79 unidades, con una inversión de 1.306 millones de euros. Los convoyes, de hasta 200 metros, pueden transportar hasta 1.884 pasajeros y alcanzar los 140 km/h.
Coincide con los S106
La entrada de los Stadler al taller coincide con las incidencias detectadas en los S106 Avril de Talgo, donde se han localizado marcas y fisuras en varios bogies. Esto ha provocado la inmovilización de unidades y limitaciones de velocidad en el corredor Madrid-Valencia. Renfe y Semaf han reforzado los controles con inspecciones cada 5.000 kilómetros. Pese a estas incidencias, Renfe asegura que la incorporación de los nuevos Stadler mantiene el calendario previsto.



