La festividad de la Mercè provocará uno de los grandes movimientos de tráfico del inicio del otoño en Cataluña. El Servei Català de Trànsit (SCT) calcula que 580.000 vehículos saldrán del área metropolitana de Barcelona entre las 12.00 horas de este miércoles 23 de septiembre y las 15.00 horas del jueves 24, festivo en la capital catalana y en otros municipios metropolitanos.
El dispositivo especial de tráfico permanecerá activo hasta las 24.00 horas del domingo 27, cuando se producirá la operación retorno. Trànsit prevé que ese día unos 270.000 vehículos regresen al área metropolitana de Barcelona, con la mayor concentración de desplazamientos entre las 16.30 y las 20.30 horas.
Este puente supone además el primer gran periodo festivo de la movilidad de otoño. Buena parte de los desplazamientos se dirigirán hacia zonas de interior y montaña, coincidiendo con el inicio de la temporada de setas y el aumento del excursionismo, aunque Trànsit prevé que se mantenga también una parte de los viajes hacia la costa.
Las horas y carreteras más complicadas
Durante la operación salida, los momentos de mayor intensidad circulatoria se esperan el miércoles entre las 14.00 y las 20.00 horas y el jueves entre las 10.00 y las 14.00. Para el regreso, la principal concentración se producirá el domingo entre las 16.30 y las 20.30 horas.
La AP-7 será uno de los puntos más delicados. Trànsit prevé posibles retenciones tanto en el tramo norte del Vallès como en el tramo sur del Penedès. Durante la salida también pueden producirse complicaciones en la A-2 en el Baix Llobregat y en la C-17, C-58 y C-33 en el Vallès.
En la operación retorno, además de la AP-7, Trànsit señala como puntos especialmente sensibles la C-16 a la altura de Berga, la C-55 en Castellgalí y la C-65 en Llagostera.
Carriles adicionales en la AP-7 y la C-32
Para intentar reducir las retenciones del domingo, el SCT habilitará carriles adicionales en sentido contrario al habitual. En la AP-7 norte se instalará uno entre Llinars del Vallès y Montornès del Vallès, mientras que en la AP-7 sur/B-23 funcionará otro desde Vilafranca del Penedès hasta Molins de Rei.
También se habilitará un carril adicional en la C-32/B-20 entre Sant Andreu de Llavaneres y Montgat. Por su parte, el carril bus-VAO de la C-58 se abrirá a todos los vehículos para facilitar tanto la salida como el regreso.
En los tramos de la AP-7 en los que funcionen estos carriles adicionales, la velocidad estará limitada a 100 kilómetros por hora en ambos sentidos.
El dispositivo incluye además restricciones para los vehículos pesados de más de 7,5 toneladas. Se aplicarán durante las franjas de mayor movilidad del miércoles, jueves y domingo y afectarán especialmente a la AP-7 entre l’Hospitalet de l’Infant y Maçanet de la Selva.
Más de 1.290 controles de los Mossos
Los Mossos d’Esquadra desplegarán durante el puente 1.291 controles en los que participarán 1.993 efectivos de tráfico. La vigilancia se reforzará tanto en las principales vías como en carreteras secundarias con una elevada previsión de circulación.
El dispositivo contempla 329 controles de alcohol y drogas, 228 de seguridad pasiva, 205 dirigidos a motocicletas, 231 de distracciones, 194 de velocidad y 104 relacionados con el transporte.
El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, ha advertido de que las operaciones especiales están concentrando este año una parte importante de la siniestralidad grave. «El objetivo principal es llegar a cero víctimas mortales. La prudencia es clave, ya que la siniestralidad aumenta en estas fechas», ha señalado.
Trànsit recomienda planificar los desplazamientos y evitar, siempre que sea posible, las franjas de mayor circulación, especialmente durante el regreso del domingo.



