Felipe González ha asegurado que contempla votar en blanco en las elecciones generales del 29 de noviembre porque no se siente representado por ninguna formación política. Durante un encuentro con empresarios en Málaga, el expresidente ha defendido que este voto expresa su descontento y la falta de representación, y no debe confundirse con la abstención.
Aunque todavía no ha confirmado definitivamente su decisión, González ha reiterado que se siente «huérfano políticamente» y que no comprende el rumbo actual del PSOE, partido que lideró durante años. «Si no me siento representado, voto en blanco», ha resumido.
Críticas a Sánchez
González mantiene sus diferencias con Pedro Sánchez por sus pactos con los partidos independentistas, los indultos a los líderes del procés y la ley de amnistía acordada con ERC y Junts. También ha reprochado al PP y Vox que centren su propuesta en desalojar al presidente del Gobierno, y ha reclamado un proyecto de país alternativo.
Asimismo, ha criticado la aprobación de los decretos de vivienda mediante la Diputación Permanente, después de que PP, Junts y Vox rechazaran los textos en el Congreso. El expresidente ha calificado la maniobra de Sánchez de «antidemocrática» y ha asegurado que no respeta las «reglas del juego».
Defiende el voto por correo
Pese a sus críticas al Gobierno, González ha defendido la fiabilidad del sistema electoral español y ha expresado su confianza en el voto por correo. El expresidente ha lamentado que algunos partidos cuestionen sus garantías: «Me sabe muy mal que los que se ofrecen como alternativas digan que no se fían de nuestro sistema».
Sus declaraciones se producen en plena precampaña del 29-N, marcada por el enfrentamiento entre el PSOE y la oposición y por las discrepancias entre González y la dirección actual de su partido.



