Sánchez denuncia «puro vandalismo» en Barcelona mientras la policía alerta a los comerciantes de nuevas convocatorias

Los Mossos despliegan un dispositivo en plaza Espanya y varios negocios cierran por temor a nuevos saqueos

imagen de los disturbios en el centro de Barcelona (el Diario)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha condenado este lunes los graves disturbios y saqueos registrados el sábado en el centro de Barcelona, que ha calificado de «puro vandalismo instigado desde las redes», mientras los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana mantienen la alerta ante nuevas convocatorias difundidas por internet. La preocupación policial ha llevado a los agentes a visitar personalmente los establecimientos comerciales y de restauración del distrito de Sants para advertirles del riesgo de que se repitan los incidentes.

«Lo que hemos visto en Barcelona este fin de semana no es un acto de democracia: es puro vandalismo instigado desde las redes», ha afirmado Sánchez en un mensaje publicado en su cuenta de X.

El jefe del Ejecutivo ha advertido de que existe una investigación en marcha y que los 128 detenidos contabilizados en el momento de su declaración «responderán ante la justicia». «Este Gobierno lo tiene claro: cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes», ha añadido. El último balance policial eleva, sin embargo, a 130 el número de arrestados por los disturbios, de los cuales 76 son menores de edad.

Los comercios bajan las persianas por miedo a nuevos saqueos

La condena del presidente coincide con una nueva jornada de vigilancia policial en Barcelona después de que los Mossos detectaran otra convocatoria difundida a través de las redes sociales y vinculada a Blocus, la plataforma que promovió las concentraciones del sábado. En esta ocasión, la cita estaba prevista para las cinco de la tarde en la plaza de Espanya, lo que ha motivado un amplio despliegue policial en los accesos a la zona.

Según ha informado La Vanguardia, agentes de los Mossos y la Guardia Urbana han recorrido los comercios y restaurantes del distrito de Sants para advertir a sus responsables de la convocatoria. La preocupación ha llevado a varios establecimientos de la calle Creu Coberta a bajar las persianas por temor a nuevos actos vandálicos. Algunos negocios incluso han cubierto sus escaparates con papel para impedir que se vea la mercancía del interior.

Pese a las precauciones, la convocatoria no ha tenido seguimiento significativo. A las 17.15 horas, la plaza de Espanya permanecía prácticamente desierta, salvo por la presencia de periodistas y agentes policiales.

Más de un centenar de identificaciones en Granollers

Las fuerzas de seguridad ya habían desplegado dispositivos preventivos durante el domingo ante convocatorias similares difundidas en diferentes municipios catalanes. En Granollers, los Mossos realizaron 131 identificaciones, mientras que en Mataró identificaron a 16 personas. En Girona también se estableció un dispositivo de vigilancia, aunque no se practicaron identificaciones, según el balance policial difundido este lunes.

En Barcelona, otra convocatoria difundida por las redes sociales llevó a los agentes a vigilar los alrededores de la plaza de Catalunya, donde realizaron una treintena de identificaciones e intervinieron pasamontañas. Ninguna de estas convocatorias derivó en disturbios como los del sábado, pero los Mossos mantienen la vigilancia ante la posibilidad de que vuelvan a producirse concentraciones.

Preocupación por una nueva convocatoria el 31 de octubre

La principal preocupación policial se centra ahora en el próximo sábado 31 de octubre, cuando se ha difundido una nueva convocatoria para reunirse en la plaza de Catalunya, coincidiendo con Halloween. Los Mossos investigan quién está detrás de los llamamientos realizados a través de las redes sociales y cómo se organizaron los grupos de jóvenes que protagonizaron los disturbios del pasado fin de semana.

Los altercados del sábado dejaron 14 agentes heridos y numerosos comercios vandalizados, además de destrozos en el mobiliario urbano que el Ayuntamiento de Barcelona ha valorado en 36.000 euros. La Fiscalía ya ha solicitado el internamiento de seis menores detenidos y la libertad vigilada para otros 29, con la prohibición de acudir o aproximarse a manifestaciones y concentraciones.

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