La decisión del Ayuntamiento de Barcelona de dejar plaza Catalunya sin iluminación navideña debido a la acampada por el derecho a la vivienda ha provocado numerosas críticas. Muchos ciudadanos han cuestionado la gestión del alcalde, Jaume Collboni, al considerar que la ocupación está condicionando los preparativos de Navidad.
Las reacciones han incluido peticiones de desalojo y reproches por la falta de autoridad municipal. La polémica también ha llegado a la política, donde representantes de Junts y del PP han criticado al gobierno de Collboni por permitir que la acampada condicione el uso del espacio público.
El Ayuntamiento renuncia a las luces
La polémica empezó después de que el Ayuntamiento anunciara este viernes que renuncia a instalar las luces de Navidad en plaza Catalunya. Según fuentes municipales citadas por la ACN, la presencia de los acampados impide ejecutar el proyecto previsto y tampoco es posible trasladarlo a otro espacio, ya que fue diseñado expresamente para esta plaza.
La instalación, denominada El Cor de la Ciutat y creada por el estudio ARTEC, se estrenó en 2025 y cuenta con cerca de 2.000 elementos luminosos suspendidos en el aire. La decisión también ha generado dudas sobre si los barceloneses tendrán que asumir igualmente el coste de una decoración que finalmente podría no llegar a instalarse.
Junts y PP cargan contra Collboni
Las críticas políticas también han apuntado directamente a Jaume Collboni. El candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona, Jordi Martí Galbis, ha cuestionado la gestión municipal y ha acusado al gobierno de falta de autoridad. «Barcelona tiene alcalde, pero no tiene gobierno. ¿Quién manda?», ha reprochado. También ha defendido que el derecho a protestar debe ser compatible con el uso del espacio público, la Navidad y el patrimonio.
En la misma línea, el presidente del grupo municipal del PP, Daniel Sirera, ha lamentado que Barcelona, pese a ser la capital europea de la Navidad 2026, vaya a tener plaza Catalunya a oscuras. Sirera ha acusado a Collboni de «ceder ante cuatro incívicos» en lugar de defender los intereses de los ciudadanos y ha criticado la gestión de la acampada.
Las redes piden el desalojo
La decisión del Ayuntamiento también ha generado numerosas reacciones en las redes sociales, donde varios usuarios han reclamado el desalojo de los acampados y han criticado que la ocupación condicione la decoración navideña.
No obstante, también hay voces que restan importancia a la ausencia de luces navideñas y recuerdan que la decoración del año pasado tampoco convenció a todos. La controversia mantiene abierto el debate sobre la acampada, el uso del espacio público y la Navidad en el centro de Barcelona.



