Álex Ramos (SCC): «La mitad de la población no es enemiga de la otra mitad. Basta de sembrar crispación social»

Sociedad Civil Catalana entrega sus Premios 8 de Octubre en el aniversario de la histórica manifestación constitucionalista contra el separatismo

La manifestación del 8 de octubre de 2017 en Barcelona exigía 'seny'.
La manifestación del 8 de octubre de 2017 en Barcelona exigía 'seny'.

La entidad constitucionalista Sociedad Civil Catalana (SCC) ha entregado este jueves en Madrid sus Premios 8 de Octubre, que han alcanzado este año su octava edición. La esposa de Javier Lambán, Marisa Lázaro; la hija de Manuel de la Calva, Vicky de la Calva; Juan Luis Cebrián, José Varela Ortega y José Antonio Zarzalejos han sido los galardonados en esta ocasión. El acto contó con la presencia de numerosas autoridades, así como de figuras históricas de la política española como el exministro de Interior José Luis Corcuera y el exsecretario general de UGT Cándido Méndez.

El presidente de la entidad, Álex Ramos, ha denunciado durante su discurso la situación de crispación que vive actualmente España. En este sentido, Ramos ha dejado claro que «la mitad de la población no es enemiga de la otra mitad» y ha exigido a la clase política dejar de «sembrar crispación social».

Nacionalismo tóxico

Ramos también ha puesto sobre la mesa «la toxicidad de la ideología nacionalista», que «contamina todo lo que toca cuando se la invita a entrar«. Y ha puesto como ejemplo algunas de las consecuencias de los pactos que mantiene el PSOE con Junts y ERC: conculcación de derechos fundamentales recogidos en la Constitución «con la única finalidad de mantener el poder a toda costa»; «dinamitar la igualdad de todos los españoles ante la ley y conceder impunidad a condenados o prófugos que se sublevaron contra la legalidad vigente y que no sólo no se arrepienten del daño causado a la convivencia, sino que mantienen su estrategia de debilitamiento de las instituciones» y «romper la solidaridad entre las comunidades autónomas para otorgar privilegios a las autonomías gobernadas por nacionalistas o, en su defecto, gobernadas por quienes han asumido la agenda separatista».

El presidente de SCC también ha denunciado cómo estos pactos han provocado un debilitamiento del Estado de Derecho al permitir cuestionar «la independencia del poder judicial y la imprescindible separación de poderes para tener el camino despejado, convirtiendo el acceso y el mantenimiento del poder en un fin en sí mismo».

Una sociedad civil fuerte

Ramos ha subrayado que España «necesita una sociedad civil fuerte que ejerza de contrapeso al poder político, especialmente cuando desde las instituciones se relega la defensa del interés general y del bien común a intereses personales o partidistas de conservación del poder». «Este es el momento de que la sociedad civil española, independiente y organizada, exija a las formaciones políticas lo que supieron hacer los padres de la Constitución y los impulsores de la Transición en un contexto muy complicado: priorizar la paz social por encima de las conveniencias de unos y otros», ha dicho, «estamos hartos de la política de bajos vuelos, de la insoportable polarización actual, del “y tú más”, que no nos lleva a ninguna parte. Estamos cansados de que nos enfrenten. No somos enemigos. La mitad de la población no es enemiga de la otra mitad. Basta de sembrar crispación social».

Sobre SCC, Álex Ramos ha explicado que uno de los grandes logros de la entidad constitucionalista fue la histórica manifestación del 8 de octubre de 2017 en Barcelona, celebrada una semana después de que tuviera lugar el referéndum ilegal de independencia. Una protesta que logró convocar a 1 millón de personas y a la que «se sumaron, entonces sin complejos, todos los partidos constitucionalistas«. «La marcha del 8 de octubre de 2017», ha añadido, «cambió para siempre el relato nacionalista en torno a una Cataluña unánimemente nacionalista, desleal, hispanófoba y monolingüe. Aquel día se puso de manifiesto lo que siempre hemos defendido: que, fuera del régimen oficial y de sus redes clientelares tejidas durante décadas, Cataluña es una realidad plural, diversa e integradora».

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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