“El PSC ha quemado el territorio y ahora a ver si encuentran gente para hacer lista”. Con esta afirmación, el exalcalde de Ripoll, Jaume Camps, resume su decisión de abandonar el partido tras décadas de militancia y 26 años como concejal en el Ayuntamiento.
Camps ha confirmado su baja del PSC en un contexto de tensión interna en el grupo municipal socialista en Ripoll, que se queda sin representación histórica en la alcaldía del municipio.
Ripoll ha contado con dos alcaldes socialistas desde el inicio de la democracia: Pere Jordi Piella, que gobernó entre 1979 y 1993, y el propio Camps, alcalde entre 1993 y 1995. Ninguno de los dos forma ya parte del PSC.
“Todo acaba como ha acabado es muy triste”
Camps explica su salida como el desenlace de una deriva larga dentro del partido. Recuerda que Piella abandonó el PSC en 2017 en desacuerdo con la abstención del PSOE que permitió la investidura de Mariano Rajoy en 2016, y señala que su caso responde a una dinámica similar de desconexión con la dirección del partido.
En su caso, la ruptura llega tras la crisis provocada por la gestión de las abstenciones de los concejales socialistas en Ripoll, que permitieron a la alcaldesa Sílvia Orriols aprobar los presupuestos y evitar una cuestión de confianza.
“Después de tantos años de lucha en territorio comanche para mantener firme el estandarte del PSC, especialmente durante el pujolismo, el Procés o con la aplicación del 155, que todo acabe como ha acabado es muy triste”, lamenta el exalcalde.
Críticas a la dirección: “No han respetado la autonomía municipal”
Camps defiende la actuación de los concejales Enric Pérez y Anna-Belén Avilés, que continúan militando en el partido, y centra sus críticas en la dirección socialista.
“Querían evitar el circo mediático de hace un año y que Aliança se volviera a hacer la víctima porque los presupuestos se habrían aprobado igualmente, pero la dirección no ha respetado la autonomía municipal y ha tratado Ripoll como si fuera una sucursal del Baix Llobregat”, afirma.
“El cordón sanitario no ha funcionado en Ripoll”
El exalcalde también cuestiona la estrategia del cordón sanitario a la extrema derecha. Según sostiene, en el caso de Ripoll no ha funcionado: “Junts se lo ha cargado dos veces echándose atrás en el último momento para que Orriols lograra y mantuviera la alcaldía”.
Además, interpreta la falta de sustitutos para los concejales dimitidos como un síntoma de desgaste interno: “Sumarse a una lista es normalmente una adhesión al candidato y aquí en Ripoll se ha demostrado”.
“Es una imagen para recordar”
La crisis ha tenido también reflejo institucional. En el último pleno municipal, las dos sillas ocupadas hasta ahora por los representantes socialistas quedaron vacías.
“Es una imagen para recordar”, concluye Camps, que cierra su reflexión con una frase dirigida a la organización del partido: “El concejal lo pone el pueblo, no el primer secretario de un partido”.



