Adif y Renfe investigan las causas del accidente ocurrido el martes por la noche en Martorell (Baix Llobregat), donde tres vagones cargados de maíz chocaron contra una locomotora de LogiRail, empresa vinculada a Renfe.
Según La Vanguardia, los vagones, propiedad de Cargill, estaban preparados para salir de un recinto privado conectado a la red ferroviaria. Los investigadores analizan si la falta de cuñas de frenado permitió que se desplazaran sin control.
Un posible fallo en las maniobras
Una de las hipótesis señala que los vagones podrían haberse desplazado mientras la locomotora realizaba maniobras para regresar a las vías generales, tras descargar en las instalaciones de la empresa.
Al parecer, un camión bivial podría haber empujado accidentalmente los tres vagones, provocando que avanzaran sin control hasta chocar contra la locomotora de LogiRail. El conductor acudió al hospital por protocolo, aunque resultó ileso, según Renfe.
La falta de frenos
Los vagones de mercancías deben asegurarse con cuñas manuales cuando permanecen estacionados sin estar enganchados a una locomotora, ya que no disponen de un sistema de frenado autónomo habilitado para estas operaciones.
Además, la normativa ferroviaria establece que las zonas de estacionamiento y carga deben tener una pendiente máxima del 0,2% para evitar que los vagones alcancen velocidad si se desplazan accidentalmente. Los recintos privados pueden aplicar otras soluciones de diseño, siempre que estén justificadas técnicamente y cuenten con medidas de seguridad adicionales.
La conexión con la red general
La entrada de vagones privados en la red ferroviaria general requiere la autorización de Adif. Las empresas deben comunicar el tiempo previsto de circulación y, una vez aprobado el acceso, activar las agujas que permiten incorporarse a las vías públicas.
Adif y Renfe investigan ahora por qué se desplazaron los tres vagones y si se respetaron las medidas de seguridad durante las maniobras.



